
También he tenido por esos varios días una sensación de "cuerpo cortado". No tiene nada, me dijo el doctor y me recetó unas aspirinas para evitar el malestar. Salí del consultorio echando pestes. Para eso, pensé, voy a la farmacia, compro unas y me ahorro la consulta.
En fin, para acabar de completarla, no tengo ganas de hacer lo que debo, lo que quiero, lo que me gusta. Uno de mis cuatitos queridos me diría que es la depre, que me tome un jugo de naranja con dos cucharadas de azúcar, y que recuerde los buenos momentos, ésos en que las cosas salen bien y te hacen sonreir, me cambie de ropa, me maquille y me ponga perfume y ¡listo!
La verdad, no me he sentido bien estos días. Lo único que me ha sacado a flote es el deber.
3 comentarios:
Suele pasar, no te puedo decir, que no te sientas así, que salgas adelante, que no te dejes vencer por la desganés, pero a veces es necesario, para poder disfrutar lo mejor en la vida. Pero la desicion es tuya y solo tu puedes hacer que cambie tu sentir. Se feliz,,,
Be happy Be chevere
Pues mira, Citlaltzin, la decisión está tomada, pero ¡cuesta un trabajo la acción...!
Gracias por tus palabras.
el deber, el trabajo, la rutina, a veces lo mantienen a uno, pero si te descuidas te cubren, te ahogan, ¿qué es peor?
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