Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes






jueves, 31 de octubre de 2013

LIBROS PROHIBIDOS

Cuando leí en el Rincón del Bibliotecario el título de  "Libros que no pueden leerse" recordé que alguna vez me dejaron leer Juan Pérez Jolote. Y ahí  estaba yo lee y lee. No recuerdo si adelanté mucho o poco. El caso es que dejé el libro ahí, y cuando regresé, ya no estaba. El libro había desaparecido. ¿Por arte de magia? No, no creo. Pienso que alguien lo tomó y se le llevó, lo escondió, lo tiró, o definitivamente lo leyó. Y le gustó tanto, que no me lo devolvió.
Pero todo esto viene a cuento porque hay personas o instituciones que se erigen en jueces de lo que sí y lo que no debe leerse.
Enlisto los libros que no se han podido leer en el transcurso de la historia:
 Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift
Don Quijote de Cervantes 
Las aventuras de Sherlock Holmes, de sir Arthur Conan Doyle
Sin novedad en el frente, de Erich Maria Remarque
Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll
Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway
Oliver Twist, la famosa obra de Charles Dickens
Bury My Heart at Wounded Knee (Entierra mi corazón en Wounded Knee), de Dee Brown,
El Diccionario Americano de la Herencia
Ordinary People (Gente común), de Judith Guests
 Doris Day: Her Own Story (Doris Day: su propia historia)
Diario de Ana Frank
Budismo Zen: Escritos selectos, compilados por D. T. Suzuki
Estoy muy sorprendida de esta lista. Pero si uno quiere saber más, pues hay que leer la entrada sobre los libros que no se pueden leer

jueves, 24 de octubre de 2013

LO SORPRENDENTE DE UN LIBRO

Llegó a mi correo esto que escribió Carl Sagan:
 
 "Qué cosa más sorprendente es un libro. Es un objeto plano, hecho de un árbol, con partes flexibles en los que están impresos montones de curiosos garabatos. Pero, cuando se empieza a leer, se entra en la mente de otra persona; tal vez de alguien que ha muerto hace miles de años. A través del Tiempo, un autor habla claro y silenciosamente dirigiéndose a nosotros y entrando en nuestra mente. La escritura es, tal vez el más grande de los inventos humanos. Une a personas que no se conocen entre sí. Personajes de libros de épocas lejanas rompen la cadena del Tiempo. Un libro es la prueba de que los hombres son capaces de hacer que la magia funcione."





Quien lo mandó, no cita la fuente (o sea, el escrito en donde Sagan hace esta referencia)
No importa, por ahora.

Lo transcribo porque justamente estoy volviendo a leer de Sagan "El Mundo y sus Demonios. (La ciencia como una luz en la oscuridad)". Este libro intenta que el lector se vuelva crítico sobre lo que ve, lo que le cuentan, lo que cree, lo que se afirma como cierto. Habla sobre la ciencia y la pseudociencia. Y habla también sobre lo ignorantes que somos en este mundo tecnologizado, este mundo tan lleno de información a la mano. Y habla sobre supersticiones e irracionalismos.
Y justamente he pensado en cuántas supersticiones hay en mi entorno. Cuántos irracionalismos y qué poca crítica hacemos a este mundo que nos rodea y lo aceptamos así sin hacer nada, al menos para mejorar el entorno propio.








jueves, 10 de octubre de 2013

9. EL DERECHO A LEER EN VOZ ALTA

En mi entrada del 28 de noviembre de 2011 escribí los Derechos del Lector.
Recuerdo que me llamó mucho la atención encontrar estos derechos, ahora que tan de moda está hablar de ellos. (¡Ojalá y estuviera tan de moda respetarlos!).
Pero ése no es el asunto de esta entrada.
El asunto se refiere a que leyendo por ahí, me encontré una serie de comentarios en torno a estos derechos.
Adjunto la dirección
http://antibestseller.wikispaces.com/file/view/derechos+del+lector.pdf
porque pienso que vale la pena leer todos los comentarios.
Hoy solamente quiero una pequeña parte del Derecho No. 9 porque me pareció maravilloso que "las palabras pudieran lanzarse a existir fuera de...."

"Le pregunto:
—¿Te leían cuentos en voz alta cuando eras pequeña?
Ella me contesta:
—Nunca. Mi padre estaba a menudo de viaje y mi madre demasiado ocupada.
Le pregunto: 
—¿Entonces de dónde te viene ese gusto por la lectura en voz alta?Me contesta:
—De la escuela.
Feliz de oír que por fin alguien le reconoce algún mérito a la escuela, exclamó alegre:
—¡Ah, lo ves!
Ella me dice:
—En absoluto. La escuela nos prohibía la lectura en voz alta: La lectura silenciosa era ya el
credo en mi época. Directo del ojo al cerebro. Transcripción instantánea. Rapidez, eficacia.
Con una prueba de comprensión cada diez líneas. La religión del análisis y el comentario
desde el principio. La mayoría de los muchachos reventaban de miedo, y ése no era sino el
comienzo. Todas mis respuestas eran correctas, si quieres saberlo, pero apenas volvía a
casa releía todo en voz alta.
—¿Por qué?
—Para maravillarme. Las palabras pronunciadas se lanzaban a existir fuera de mí, vivían
de verdad..."

Nunca lo había pensado.
Las palabras son nuestras porque las decimos, la pronunciamos, las escribimos, las pensamos. Y así se quedan, como nuestras. No había pensado en que las palabras tuvieran vida propia.
No lo había pensado....

viernes, 21 de junio de 2013

UNA NUEVA EXTENSIÓN


Jorge B. debe tener como sesenta años, si no es que poco menos.
Es alto, como de 1.90. Más bien gordo, no mucho. Quizá se le carga la gordura en el abdomen.
De cara alargada, blanca, ojos almendrados que circulan unas pestañas espesas pero que él no deja ver por los lentes que usa y que muy rara vez se quita. Siempre muy bien rasurado, su barba cerrada permite suponer que él debió ser el “carita” de sus cuates. Sonríe siempre, mostrando una dentadura pareja, ligeramente amarilla, según él dice, por el cigarro, que por cierto nunca deja.
Sus manos grandes, de dedos bien perfilados, muestran difícilmente su edad.
Jorge siempre viste de mezclilla, con playeras tipo Polo, e invariablemente suéteres abotonados al frente. Muy de vez en cuando lleva una chamarra, azul, grandota, que lo hace aparecer más grande de lo que es.
Y ésta es su característica: su voz. Gruesa, ahuecada, bien modulada. Difícilmente pudiera uno pensar que cuando canta es un barítono; yo siempre pensé que era bajo o mínimo tenor dramático. Pero no. Él mismo me sacó del error cuando platicando sobre matemáticas se puso alegremente a cantar algo sobre el número Pi. Yo me reí mucho ese día. Él también porque iba componiendo muy al azar la letra y se acompañaba de su guitarra con algunos acordes más o menos intensos.
Jorge es músico. Es también matemático. Es profesor.
Lo he oído dar clase: se planta muy altivo frente a sus alumnos. Maneja muy bien el cuerpo para mostrar los ejercicios en el pizarrón o para ir corrigiendo los ejercicios que deja y pasearse entre los alumnos haciendo aclaraciones sobre sus avances. Su voz en clase es clara, con altibajos que no permiten las distracciones en el momento de la explicación. Y enfatiza bien aquello que señala e inquiere en ciertos momentos para retomar la atención que pudiera dispersarse por los juegos de los alumnos preparatorianos que él tiene a su cargo.
Pues Jorge ha callado su voz de un tiempo para acá. ¿Por qué? Pues porque ahora se parece a sus muy jóvenes alumnos: tiene un iPad.

Y se mete en ella igual que los chamacos. ¡Siempre está conectado! Ya no hace más que traer este juguete nuevo que se compró y descubrir nuevas apps y cargarlas, y comunicar sus hallazgos y sonreir frente a este aparatito plano, que siempre trae en su mano izquierda y que no suelta para nada. Como que se ha convertido en parte de él. 

jueves, 13 de junio de 2013

UNA NOCHE EN EL HOSPITAL

La Señora Inés daba vueltas y vueltas en la cama, quejándose.
Estaba en un hospital público compartiendo la habitación con otras cinco mujeres a las que no separaba nada más que el espacio entre cama y cama. No había biombos, ni paredes movibles, ni cortinas que preservaran su soledad o su intimidad. Nada. Todo se oía. Todo se veía.
Pero la que más hacía notar su presencia era justamente la Señora Inés, a las que sus compañeras de cuarto "cariñosamente" llamaban Inesita.
Inesita era bajita, rechoncha, de pelo chino, negro, corto. Usaba lentes y dormía con ellos. Una sonrisa que a veces parecía una mueca, formaba parte de ella. A veces no la perdía aún estando dormida. Inesita era de piel blanca, con mejillas rosadas, con arrugas en el contorno de los ojos obscuros que nunca estaban quietos, que miraban para todos lados, que se querían enterar de todo su entorno. ¿Cuántos años tenía? Quizá 60 o un poco más pero ni una cana había en su cabeza que no estaba teñida. 
Inesita había sido operada de una hernia y caminaba dificultosamente al baño o al comedor donde le servían sus alimentos. Caminaba así por la gran cantidad de tubos que de su vientre colgaban y que recogían los fluídos corporales propios después de la operación a la que fue sometida.
Empecé diciendo que daba vueltas y vueltas quejándose, porque eso hacía nada más iniciada la noche. Durante el día, se paraba, se sentaba, caminaba con dificultad, y siempre sonreía. Oía danzones y gustaba de subir el volumen de su receptor para que el resto de las enfermas se alegraran con ella. ¡Poco faltó una tarde para que contagiada por los comentarios de las mujeres que con ella compartían la habitación, se pusiera a bailar!
Pero iniciaba la noche, se apagaba la luz, y ella, después de una media hora de ronquidos estrepitosos se despertaba y empezaba a llamar a la enfermera, a pedir que le ayudaran a moverse, a quejarse de lo que le dolía o no le dolía, a decir que los moscos la picaban, a pedirle a sus compañeras que se callaran porque no la dejaban dormir.
Hace un par de días me encontré a Inesita entrando al hospital. La saludé efusivamente y ella a mí. Me regaló una gran sonrisa y me dijo que iba a que le quitaran los puntos. Yo le pregunté que si ya podía dormir. Ella, sonriendo, me dijo que no, que todavía no.

jueves, 18 de abril de 2013

NOCHE DE LAS ESTRELLAS

¡No!... No creas que estoy escribiendo sobre las luminarias de nuestro gloriosa televisión.
No, de ninguna manera. Ni tampoco escribiré sobre las personalidades de nuestro cine nacional. Tampoco.
Escribiré sobre un gran reto: la mayor cantidad de personas viendo, al mismo tiempo, el espectáculo nocturno que no cuesta nada: la Luna y las estrellas desplegadas en un manto obscuro (¿azul? ¿negro?) que es el cielo.
Hay que romper un Record Guiness: la mayor cantidad de personas viendo con telescopios la Luna. Y para ello invitan a todos los que tengan un telescopio a registrarlo en una sede y mirar la Luna el 20 de Abril de 2013.
 
 
Yo no tengo telescopio, pero ya le he dicho a las personas que conozco que lo registren
¿Tú, que me lees, tienes uno? Registralo en tu sede en Noche de las Estrellas y luego me platicas cómo te fue.
Si no tienes telescopio, de todas maneras ve la Luna ese día. Quizá esté más hermosa que nunca porque sabe que la miraran muchos, muchos más que los que habitualmente lo hacen, y saque sus mejores galas.

jueves, 21 de marzo de 2013

HOY ES 21 DE MARZO

...y pensé que sólo celebrábamos el natalicio de Benito Juárez, presidente de México, Benemérito de las Américas, y quizá el presidente siempre recordado por los mexicanos (sepan o no historia).
También hoy inicia la Primavera.
Yo hasta ahí sabía.






Pero temprano escuché que hoy es el Día Mundial de la Poesía. Y hasta ahí me quedé, pensando en qué poesía podría yo copiar y subir al blog. Lo sigo pensando. Posiblemente ponga algo de León Felipe.
Pero también hoy* es:
Equinoccio:
otoñal en el hemisferio sur y
estival en el hemisferio norte.
Zodíaco: inicio del horóscopo.
Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, proclamado en 1966 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en memoria de la masacre de Sharpeville en Sudáfrica (1960).
Día Internacional del Nowruz
Día Internacional de los Bosques
Día Internacional del Color, establecido por la Asociación Internacional del Color y aprobado por asociaciones y miembros de más de 30 países.
21 al 27 de marzo: Semana de solidaridad con los pueblos que luchan contra el racismo y la discriminación racial
Cultura inca: festival Sitwa Raymi, celebrando el equinoccio de primavera.
Día del Síndrome de Down
Sudáfrica: Día de los Derechos Humanos.
Chile: Día de la Fuerza Aerea de Chile.
Tantas cosas que hoy se celebran que fuera de lo que se hace en México me pareció muy interesante eso de que hoy sea el Día de la Poesía. Esto significa que debe haber un día de la Novela, o uno de la Tragedia, o uno del Ensayo. Aunque a decir verdad para mucha gente diario debe ser día de tragedias, ensayos o dramas en sus vidas.

SÉ TODOS LOS CUENTOS (León Felipe)
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

Tomado de: SÉ TODOS LOS CUENTOS - Poemas de León Felipe http://www.poemas-del-alma.com/leon-felipe-se-todos-los-cuentos.htm#ixzz2OE8zK5OZ




*Datos tomados de Wikipedia

martes, 5 de marzo de 2013

CITA A LAS 8 A.M.

Después de varias horas (sumadas) haciendo filas para cotizar, luego para pagar, después para conseguir una cita, logró al fin ser recibida por la doctora, quien luego de revisar todos los papeles que llevaba le dijo que le faltaba la firma y el sello del cardiólogo. Lucy sintió que se hundía en la silla. Lo único que acertó a decir fue que no le había dicho el Dr. Rodríguez que eso era necesario.
¡En fin! la doctora que ahora la atendía le explicó que ahí estaba marcado el consultorio al que tenía que ir y que además le faltaba la valoración pulmonar porque Lucy había dicho que sí había fumado por varios años.
Ahora estaba escribiendo la doctora una nueva orden y anotó el consultorio y dijo que había que pedir una interconsulta, pagar nuevamente y formarse otra vez.
Ahí va Lucy a hacer una hora fila para pagar y ¡oh sorpresa! Ya no le alcanzó el dinero. Tendría que regresar al día siguiente.
Regresó, pidió una nueva cotización y pagó. Fue a buscar los consultorios: el del cardiólogo y el del neumólogo. En ambos le dijeron que sólo atendían hasta las 11 de la mañana. Así es que Lucy tendría que regresar para lograr sacar sus citas.
Y así lo hizo. Fue al cardiólogo y ahí le dieron cita para el lunes a las 8 A.M. "Pero sea puntual", le dijo el de la ventanilla. "Sí", pensó Lucy, "seré puntual. Al menos ya tengo la cita y a lo mucho, seré recibida si no inmediatamente, sí en un tiempo razonable."  De ahí caminó al neumólogo, en donde le dijeron que sería recibida, sin cita, hasta el día siguiente. "Bueno", pensó Lucy, "salgo del cardiólogo y como a las 10, más o menos, me recibirá el neumólogo."
Lucy preparó la noche anterior todas sus cosas. Iba dispuesta a esperar, pero ahora menos tiempo. Llevó su novela, una revista, sus audífonos y se presentó a las 8 A.M.
Checaron su cita y la hicieron pasar a la sala de espera.
¡Cerca de 100 personas estaban ahí! ¿Todas citadas a las 6, a las 7 o a las 8? La cabeza le dio vueltas. Igual y no: siempre hay gente que le gusta ir con muchas horas de anticipación a sus citas médicas.
Encontró un lugar, se sentó, pero ahí donde estaba no escuchaba cuando llamaban. Se cambió y esperó.
Vió ir y venir de enfermos: ancianos, niños, jóvenes, mujeres, hombres; en sillas de ruedas, en muletas, algunos muy bien tapados, otros se notaba que tenían frío. Bien y mal vestidos. Todos en silencio, esperando. Había mujeres tejiendo, un par de jóvenes leyendo sus novelas. Todos se miraban y esperaban ansiosos oir su nombre para formarse y que les tomaran la presión. Nuevas filas, nuevos nombres, nuevos movimientos de gente a pie, de gente en silla de ruedas, de gente que optaba por salir y volver a entrar nada más de escuchar que volvían a llamar.
El colmo fue cuando entró una camilla con una enferma a la que le tenían que hacer un electro. La oleada de gente se movió: o entraba la camilla, o se salían todos los que estaban ahí. Y que se salen todos para permitir el paso.
Ya Lucy no veía nada, sólo oía, pues había encontrado un asiento estratégico desde donde podía escuchar si la llamaban.
Dieron las 10:20 y pudo al fin escuchar su nombre. Se paró apresuradamente y lo que le dijeron fue que se formara. ¡Otra vez a hacer fila! Al fin fue recibida y le practicaron el estudio. Su estancia ahí no duró ni cinco minutos. La volvieron a formar para darle nuevas instrucciones. Lucy resignada pensó en esperar a ser recibida por el cardiólogo y perder su cita con el neumólogo. Pero no fue así.
Simplemente le entregaron su estudio y la citaron para el día siguiente antes de las 8 A.M. "¡Pero véngase temprano, para que el cardiólogo interprete sus estudios! Ya se viene sin cita, ya se viene sin pagar, sólo se viene a la interpretación. ¿Entendió?" Lucy repitió lo que le habían dicho. Sí, si había entendido.
Salió rápidamente al neumólogo. Ahí hizo dos filas más y fue recibida relativamente pronto.
Y se fue a casa.
Ya mañana tiene Lucy que volver a esperar quizá otras dos o tres horas más para la interpretación de sus estudios.
Lo bueno es que ya no le dieron cita.   

Imagen:http://www.bing.com/images/search?q=hacer+fila&view=detail&id=DD049A755139266F7BEE4BAC5D6EB2E6F4866B53&FORM=IDFRIR

sábado, 5 de enero de 2013

CARTA A LOS REYES MAGOS

Queridos Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar:
He decidido hacer mi carta para ustedes por este medio este año, aparte de ya haberla escrito en un papel y ponerla en mi zapato junto al Nacimiento en mi casa.
Este año quiero que me traigan:
1) Un papalote, pero con instrucciones para que yo lo arme. Y luego pueda salir a volarlo. Y sentir cómo el aire le da a ese sencillo artefacto la grandiosidad de dejarse llevar. Esto lo pido porque pienso que si salgo a volar el papalote, e invito a alguien más a hacerlo, volveré a empeñarme en conseguir algo (elevar el papalote) y así transportar ese empeño a otras áreas de mi vida.
2) Una tablet. Y perdón por no sustraerme de pedir algo tecnológico. Pero en realidad la quiero para aprender nuevas cosas a través de ella (desde manejarla, hasta conectarme a no sé qué sitios) y entonces permanecer conectada con todos aquéllos que ya no viven más que enchufados a través de sus dispositivos móviles...
3) Una taza para tomar café. Bueno, que sean dos, para invitar a alguien a compartirlo conmigo.
El año que ha concluído me he portado bien en general. He cumplido con mis deberes, aunque no siempre con gusto y he descubierto en este cumplimiento que es importante fijarse más en uno mismo.
P.D. Para sus animales (caballo, elefante y camello) hemos dejado en casa en el jardín un poco de agua, de pastura, de frutos frescos para alimentarlos y que puedan seguir adelante en este día.

martes, 1 de enero de 2013

lunes, 31 de diciembre de 2012

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

Al finalizar el año, hace uno recuento de lo bueno y malo.
Bueno, en realidad no todos lo hacen. Pero sí la mayoría de la gente que conozco revisa su pasado inmediato (un año) e intenta enmendar lo mal hecho y se plantea propósitos.Que a veces a fuerza de ser tantos, ni uno solo cumple, o los medio cumple, o se olvidan pasados los primeros treinta días (ya no se diga cuando ya van 260 o más días...)
Yo he hecho recuento de este año que está finalizando y he de escribir que el dichoso recuento lo empecé desde inicios de diciembre por aquéllo de que se acababa la era el día 21 (¡y que no pasó nada! Bueno, al menos yo no percibí nada) 
Así es que haciendo revisiones,llegué a una conclusión: no hacer propósitos de Año Nuevo.
Y a ver cómo me va.
Felicidades a quien me lea.

jueves, 27 de diciembre de 2012

JOHANNES KEPLER

El 27 de Diciembre de 1571 nació en Weil der Stadt, Alemania, Johannes Kepler.
Nacido en el seno de una familia luterana, estudió ética, dialéctica, retórica, griego, hebreo, astronomía y física, y más tarde, teología. 
En 1596 Kepler escribió un libro en el que exponía sus ideas. Mysterium Cosmographicum (El misterio cósmico). Siendo un hombre de gran vocación religiosa, Kepler veía en su modelo cosmológico una celebración de la existencia, sabiduría y elegancia de Dios. Escribió: «yo deseaba ser teólogo; pero ahora me doy cuenta a través de mi esfuerzo de que Dios puede ser celebrado también por la astronomía».
En 1602, a la muerte de Tycho Brahe, Kepler consiguió el acceso a todos los datos recopilados por Tycho sobre sus observaciones planetarias, que de hecho, eran mucho más precisos que los manejados por Copérnico. A la vista de los datos, especialmente los relativos al movimiento retrógrado de Marte se dio cuenta de que el movimiento de los planetas no podía ser explicado por su modelo de poliedros perfectos y armonía de esferas. Kepler, hombre profundamente religioso, incapaz de aceptar que Dios no hubiera dispuesto que los planetas describieran figuras geométricas simples, se dedicó con tesón ilimitado a probar con toda suerte de combinaciones de círculos. Cuando se convenció de la imposibilidad de lograrlo con círculos, usó óvalos. Al fracasar también con ellos, empleó elipses. Con ellas desentrañó sus famosas tres leyes (publicadas en 1609 en su obra Astronomia Nova) que describen el movimiento de los planetas. 
Dichas leyes, que asombraron al mundo, le revelaron como el mejor astrónomo de su época, aunque él no dejó de vivir como un cierto fracaso de su primigenia intuición de simplicidad (¿por qué elipses, habiendo círculos?). 
La Tres Leyes de Kepler son:
1) Los planetas tienen movimientos elípticos alrededor del Sol, estando éste situado en uno de los 2 focos que contiene la elipse.
2) Las áreas barridas por los radios de los planetas, son proporcionales al tiempo empleado por éstos en recorrer el perímetro de dichas áreas.
3) El cuadrado de los períodos de la órbita de los planetas es proporcional al cubo de la distancia promedio al Sol.
Supernova SN1604
(también llamada Estrella de Kepler)

Texto e imágenes tomadas de Wikipedia

lunes, 24 de diciembre de 2012


Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla todo el año.
                                                        Ch. Dickens
                                                                                           



La Adoración de los Magos; Rubens; 1609


lunes, 17 de diciembre de 2012

SUPONGO QUE LAS COSAS PASAN

...y que siguen igual.
Y que no caigo en la cuenta de que todos, absolutamente todos, cambiamos.
Evolucionamos, diría un cuate que conozco.
Después de no escribir por este sitio en tanto tiempo, encuentro que no todos aquellos blogueros con los que alguna vez estuve en contacto, siguen publicando. Pues, no, parece que se les ha olvidado.
O parece que están en otras cosas, o que ya no tienen tiempo, o ganas o inspiración. Sus entradas son cada vez más esporádicas (así como las mías).
Volver a publicar es un derecho que se me había pasado de largo. 
Es una obligación impuesta a mí misma, por mí misma para utilizar el lenguaje y aprender la tecnología. Y tal vez, si es posible, saber que los otros me pudiesen visitar.
Aquí sigo, no igual, pero aquí sigo, intentando rescatar de mi más íntimo ser esa chispa que me hacía pensar y pensar en temas sobre los que pudiera publicar. 
Quizá una de mis propósitos de Año Nuevo sea volver a publicar.

sábado, 3 de noviembre de 2012

UNA FLOR


(de planetacurioso.com)www.planetacurioso.com

lunes, 15 de octubre de 2012

THE POWER OF WE

En el Blog Action Day el tema sobre el que hay que publicar es éste que ahora he puesto en inglés, así como lo recibí en la invitación que me mandaron.
Traducido como "El Poder de Nosotros" (o "El Poder de la Unión") lo entiendo como la fuerza que tiene una persona al unirse a otras y lograr objetivos comunes. Esto le vemos cuando jugamos en equipos, o cuando tenemos que presentar una tarea en grupo o nos unimos hasta para limpiar la casa. 
La fuerza de muchos logra no sólo hacer las cosas más rápido sino a veces, incluso mejor, pues cada quien hará lo que mejor le sale, o lo que hace con más gusto en beneficio colectivo y obteniendo así una satisfacción personal.
El trabajo de varios para conseguir causas comunes se puede ver reflejado en casa, en la escuela, en el trabajo, en la colonia, en la ciudad, en el territorio nacional o en lugares tan apartados de donde se vive como el Ártico o la selva del Amazonas. Hay muchas causas nacionales e internacionales. O causas que a veces no rebasan el ámbito comunitario pero que logran cambios verdaderos. Y el primer cambio no es, como pudiéramos pensar, el objetivo común. No, el primer cambio es a nivel personal, en el momento que cada quien decide participar y poner una parte para conseguir el todo. Lo demás se da por añadidura.
Deberemos pensar en trabajar más a nivel colectivo abandonando nuestro discurso egoísta.
Deberemos ver más a los otros para conseguir lo que personalmente nos costaría más tiempo o esfuerzo lograr.
Deberemos actuar convencidos de que el Poder de Nosotros consigue más que cualquier otra cosa 

jueves, 4 de octubre de 2012

DÍA MUNDIAL DE LOS ANIMALES




Yo creo que los hombres continuarán matándose y torturándose 
los unos a los otros mientras maten y torturen  
a los animales. También  habrá guerras porque 
hay que entrenar y perfeccionar la matanza en 
objetos más pequeños, moralmente y técnicamente.
Edgar Kupfer-Koberwitz
(Prisionero del Campo de Dachau, 1940)
                                                                                                                                                                                           

Hoy en la tarde, cuando iba pasando por un kinder, me enteré que es el Día Mundial de los Animales. En un muro junto a la entrada estaba puesto ese título y se pegaron unos dibujos de los niños en alusión a este día.
Ya sabía yo que existía esta conmemoración, pero no sabía cuándo era y por qué se hacía.
Buscando encontré que existe la Declaración Universal sobre Bienestar Animal (DUBA) y al leerlo me entero que hay países y organizaciones a nivel mundial que apoyan este proyecto. México no se encuentra en estos listados.
También leí sobre los Derechos de los Animales, y las distintas corrientes en torno a ello. Muy interesante todo lo leído y que me movió a la reflexión en torno a estos seres que como humanos hemos domesticado (algunos) y de los cuales nos servimos (para comer, para la investigación, para la diversión). Y también mueve a la reflexión el hecho de que en nuestros afanes de éxito como especie en este planeta, hemos despojado a muchos animales de sus hábitats.
Hoy he aprendido mucho más en torno a estos seres que forman parte de nuestras vidas y agradezco que al menos en mi vida, algunos animales me hayan alegrado muchos, pero muchos días.

sábado, 1 de septiembre de 2012

NEIL ARMSTRONG

El sábado 25 de agosto de 2012 murió el primer hombre que pisó la Luna, Neil Armstrong.
Tenía 82 años.
Fue él quien dijo aquella frase "Es un pequeño paso para el hombre; un gran salto para la humanidad"al  poner su pie en la polvosa superficie de la Luna y dejar ahí su huella, para siempre.
Pero su huella no sólo quedó ahí, sino también en la mente de mucha gente. Y quedó tan firmemente marcada que no lograron olvidar el hecho, aunque no lo hayan presenciado realmente.
Me entristece saber de esta muerte, pero me quedo con las palabras de su familia: "En nuestro duelo por haber perdido a un muy buen hombre, también celebramos su ejemplar vida y esperamos que sea un ejemplo para los jóvenes de todo el mundo para que trabajen duro para hacer sus sueños realidad, que estén dispuestos a explorar y a llegar hasta el límite, y que sin egoismo sirvan a una causa mucho más grande que ellos mismos".
Descanse en paz.

jueves, 30 de agosto de 2012

NECESITO POCO



Me enviaron esto que transcribo, y a decir verdad, me ha resultado muy conmovedor. 
He pensado muy seriamente que vale la pena seguir este ejemplo, aunque a veces cueste trabajo
Desgraciadamente este artículo no tiene fecha, pero pienso que eso no importa 
(Artículo publicado en La Vanguardia, escrito por la periodista Angeles Caso)
Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las alcancías de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

lunes, 27 de agosto de 2012

DEL TRÓPICO

(Fragmento)

¡Qué alegre y fresca la mañanita!
Me agarra el aire por la nariz,
los perros ladran, un niño grita
y una muchacha gorda y bonita
sobre una piedra muele maíz.

Un mozo trae por un sendero
sus herramientas y su morral;
otro, con chanclas y sin sombrero,
busca una vaca con su ternero
para ordeñarla junto al corral.

Y la patrona, bate que bate,
me regocija con la ilusión
de una gran taza de chocolate
que ha de pasarme por el gaznate
con las tostadas y el requesón.
                                                                                                          Rubén Darío