Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes






lunes, 24 de noviembre de 2008

ARREGLANDO EL MUNDO

Después de comer bien rico y de una buena sobremesa con un café calientito y un pedazo de pan, pensamos qué podríamos hacer, y decidimos quedarnos en casa.
Hoy nos pasamos toda la tarde platicando: de la vida, de las alegrías, de nuestros trabajos, de nuestras familias, de nuestros amores y desamores, de nuestros aciertos y frustraciones, de lo difícil que se pudieran poner las cosas por las cuestiones económicas, de los viejos y los jóvenes y los chiquitos, de los problemas a enfrentar, de las ganas de seguir adelante, de la vida, de las posibilidades.

O sea que, arreglamos el mundo... y luego lo desarreglamos para que no se viera que le habíamos metido mano.








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