Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes






jueves, 18 de marzo de 2010

MORAL

Hay un libro en casa que se llama "Teología Moral para Seglares", de Antonio Royo Marín, O.P. Pensé en él cuando me enteré del título de la entrada de esta semana; por lo tanto, hoy me sirve para este post.
La moral, según el autor, "lo derivan algunos del latín mos, moris = costumbre. Otros, desde el punto de vista filológico, lo hacen provenir de la voz latina modo, o mejor, moderatio = moderación, templanza, justo medio. Como quiera que sea, sugiere inmediatamente algo relativo a las costumbres, que es menester moderar o atemperar según determinadas normas."*
De aquí parto en mis consideraciones:
1a. Si la moral es algo relativo a las costumbres, esto me lleva a pensar que las costumbres cambian como cambian las sociedades y los hombres.
2a. Si la moral tiene que ver con la moderación, la templanza, el justo medio, entonces tendría yo que pensar en lo que se puede enseñar al hombre desde su seno familiar, social comunitario, estatal.
En ambos conceptos veo a la sociedad primero. Tal vez me equivoque.
Pero no veo al hombre primero. Y no al hombre primero como un ser egoista persiguiendo sus propios fines sin tomar en cuenta su entorno, sino que no veo al hombre ORIENTADO POSITIVAMENTE, en un movimiento racional hacia el bien común, o como lo asentara Santo Tomás, CONVERTIDO HACIA LA CIENCIA DE LAS VIRTUDES COMO LE CORRESPONDE A SU PROPIA NATURALEZA *
La moral, lo tengo claro, la impone la sociedad. Y aún cuando en nuestras familias se intenten ciertos comportamientos morales, socialmente tendremos que comportarnos en contra de lo aprendido familiarmente.
¿Podría ser esto doble moral? Ser en casa de una manera, y ser de otra fuera de ella, en el trabajo, en la escuela, en casa de los amigos, en los sitios de diversión, en la calle, en la intimidad.
Esta es la disyuntiva actual. Aprendemos en casa cosas que nada tienen que ver en nuestra vida social. Es más, muchas veces nos quedamos callados para no manifestar nuestra aprobación a conductas que como personas consideramos correctas y perseguidoras del bien común. Y también nos quedamos callados frente a comportamientos que defintivamente reprobamos por ser dañinos.
Me quedo, moralmente hablando, con el concepto de Santo Tomás, en la orientación positiva, orientada hacia la ciencia de las virtudes, porque eso, pienso, me dará y nos dará una mejor convivencia.
* Tomado de: ROYO MARÍN, Antonio, O.P.: Teología Moral para Seglares I, Moral Fundamental y Especial; Biblioteca de Autores Cristianos; 2a. Ed., La Editorial Católica; Madrid 1961, España; pags. 4 y 5
Ver también: Nerak, Ixab, PV, Sol, Alonso, Itaka, Jenny, Efra

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