Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes






lunes, 15 de marzo de 2010

BUSCANDO SIN SENTIDO

Una de las grandes ventajas del internet es que encuentras ¡cada cosa!
Depende de cómo busques.
A partir de un mail que me llegó hace ya muchos días y que por una cosa u otra no había yo abierto, me fui a una página con videos motivacionales. Interesantes en general, las imágenes muy bellas te atrapan por sus colores y su suavidad y la música te lleva, al menos por un momento, a relajarte.
De entre todo lo leído, visto, escuchado, hoy he preferido quedarme con la siguiente afirmación:
"Pon todas tus metas por escrito
y dedícate a visualizarlas y darles energía mental
a diario por unos minutos.
El Universo siempre está oyendo tus peticiones.
¡Sólo pide y recibirás!"

jueves, 11 de marzo de 2010

NO, PERO SI

─ ¡No!─ le dijo con voz determinante, al mismo tiempo que pensaba "pero si... si insiste, le digo que ..."
─ Ándale...─ dijo él meloso.
─ ¡No! ¡Ya te dije que no!─ volvió ella decir, ahora con más determinación, y se hizo unos pasos para atrás, se alejó. Aunque seguía pensando en aquéllo de "pero si insiste, le digo que..."
Él, que la seguía con la mirada, extendió su mano, como intentando alcanzarla, aunque no hizo mucho por llegar a ella. Sólo la miró y entornó los ojos de la forma que sabía bien podía doblegar el ánimo de ella.
Un nuevo intento acercándose a ella, hizo que diera un paso en falso y cayera hacia adelante.
Si ella no se hubiera hecho a un lado de manera instintiva, él le hubiese caído encima. Pero no sucedió así.
La caída produjo un sonido seco y un quejido prolongado y más de tres maldiciones de parte de él.
Ella se acercó solícita para ayudarlo a ponerse en pie, y él, enojado, la hizo bruscamente a un lado. No aceptó su ayuda e intentó pararse solo. No podía, una de sus piernas no le respondía y el dolor a la altura de la rodilla era muy intenso y se clavaba intermitentemente hasta el fondo de sus huesos. Bueno, eso decía.
Un intento más por levantarse hizo que lanzara un fuerte quejido y otras maldiciones.
Ella, angustiada, intentaba ayudarlo. Él, ya no sabía si negarse o aceptar la ayuda, al menos para incorporarse y sentarse aunque fuera en el suelo de forma un poco menos burda.
Y fue cuando ella, sin saber ni cómo, le dijo
─ ¿Quieres que te ayude a levantarte...?
Él sólo acertó a decir:
─ No, pero sí.




Pienso que ellos (Nerak, Ixab, Prado, Sol, Alonso, Itaka, Jenny, Efra) pudieran tener algo para que leas con el mismo título. ¡Sí!, pero ¿y si no..? Pues hay que meterse a sus blogs, porque sé que se encuentra algo bueno.

martes, 9 de marzo de 2010

8 DE MARZO: DÍA DE LA MUJER

En lo personal, no me gusta "festejar" el Día de la Familia, Día de la Mujer, Día de la Madre o Día del Padre, etc. porque considero que estos festejos sólo aumentan la percepción de que hay que hacer algo para ese día y los 364 días restantes se te puede olvidar y seguir igual o peor ofendiendo, reclamando, insultando, demeritando a quien se festeja en un día determinado.
No me gustan estos festejos.


Y menos cuando me entero (lo oí en el radio) que para festejar el Día de la Mujer, no sé dónde, se contrataron "stripers" (¿así se escribe?), esos hombres que salen con minicalzones y que mostrando su bien formada musculatura y todo lo demás, ponían sus manos detrás de la cabeza, en la nuca, y contoneaban las caderas para deleite de las féminas que los observaban. Y después de eso, aparecía la sorpresa principal: un hombre joven bien parecido, sonriente felicitando a todas las mujeres en su día. ¡Qué absurdo!
Pero, bueno...


Buscando qué escribir, encontré apenas el día de hoy, un artículo buenísimo sobrela Mona Lisa, sí, la que pintó Leonardo. Lo encontré en Cienciateca, una página que vale la pena.
Lo copio y pego porque creo que éstas son las cosas que valen la pena para un festejo semejante.





Tercera Pregunta : ¿Es una ilusión óptica, la sonrisa de la Mona Lisa?
“Da Vinci pintó la sonrisa de la Mona Lisa usando unas sombras que vemos mucho mejor con nuestra visión periférica”, afirma Margaret Livingstone. Por ello, para ver sonreír a la Mona Lisa hay que mirarla a los ojos o a cualquier otra parte del cuadro, de modo que sus labios queden en el campo de visión periférica. De esa forma se la ve más sutilmente sonriente que si se miran sus labios. Livingstone explicó que la enigmática sonrisa de la Mona Lisa es “una ilusión óptica,que aparece y desaparece debido a la peculiar manera en que el ojo humano procesa las imágenes”.

Así, indicó que cuando en el siglo XVI Leonardo Da Vinci pintó la Gioconda, su Mona Lisa, logró el efecto de que la sonrisa desaparezca al mirarla directamente y sólo reaparezca cuando la vista se fija en otras partes del cuadro.
Por otra parte, ¿no les parece que saber algo más acerca del secreto de la Mona Lisa no resta ni un ápice al disfrute de una imagen única?. Si acaso…suma.











La Frase : “Por lo general, las mujeres de ensueño son una ilusión óptica.”
Autor: Peter Alexander Ustinov, Actor

domingo, 7 de marzo de 2010

HAY ALGO ALLÁ LEJOS


En 2004, Hubble creó la imagen más profunda en luz visible, conocida como Campo Ultra Profundo de Hubble (HUDF).
Ahora, con su nueva cámara, el telescopio puede ver aún más lejos. Esta imagen fue tomada en la misma región que la HUDF, pero fue tomada ahora en longitudes de onda más largas.
La fotografía fue tomada en agosto de 2009, durante un total de 4 días, con un tiempo total de exposición de ¡173 mil segundos!
Con la nueva cámara WFC3, que recoje luz del cercano infrarrojo, el telescopio puede ver más lejos y más atrás en el tiempo.
Tomado de: Últimas noticias del Cosmos; 9/Dic./2009

martes, 2 de marzo de 2010

HACIENDO COMO QUE HAGO

Me encanta tener un día libre.
Me puedo levantar tarde, bañarme y vestirme sin prisas, sin cuidar que al arreglarme, esto o aquéllo me combinarán. A veces, por no tener esas prisas, descubro que hay combinaciones de colores o de formas que no había probado y que me quedan bien (o definitivamente mal, lo que me hace sentir fatal).
Puedo leer tranquilamente un poco más la novela en turno. O hacer de comer diferente o probar alguna receta nueva, que por ser nueva, yo misma digo que hay que hacerla con cuidado.
Puedo revisar mis correos tranquilamente y contestar a cada persona que me escribe agradeciéndole con unas palabras de más su atención por tenerme presente.
Puedo, también, hablar por teléfono sin prisas. Ver tele sin agobios. Leer el periódico pausadamente. O estar contemplando las plantas del jardín con tranquilidad. Hasta oigo el radio sin presiones, sin darme cuenta de qué horas son.
Hoy es un día de ésos.
Y aunque tengo que redactar unos exámenes, hacer limpieza, guardar la ropa del invierno en sus lugares hasta la próxima temporada, arreglar unos archivos, deshacerme de papeles y acomodar algunos libros, pues digo que ya lo haré, al fin el día tiene hoy muchas horas.

lunes, 1 de marzo de 2010

HELADO

Leyenda de Popocatépetl e Iztaccíhuatl
En la mitología azteca, Popocatépetl fue un valiente guerrero quién amaba a la doncella Iztaccíhuatl.
Sin embargo existen diversas versiones de la misma leyenda. En una de ellas se cuenta que la doncella era una princesa, la cuál por ser la más hermosa sería sacrificada a los dioses para las buenas cosechas, sin embargo el guerrero la amaba y no podía permitir que la sacrificaran, así que para evitarlo debía huir con ella, pero cuando escapaban los guardias los descubrieron, y una flecha hirió a la princesa, su amado la tomo en brazos y continuó corriendo, una vez lejos, a salvo, la recostó sobre el campo, jurándole que la cuidaría por siempre, que esperaría hasta que ella despertará de su sueño, para poder continuar viviendo su amor. Pero ha pasado tanto tiempo que los campos y la nieve los han cubierto.
Otra versión dice que el padre de Iztaccíhuatl (Tezozómoc) lo mandó a la guerra en Oaxaca, prometiéndole la mano de su hija si este regresaba victorioso (lo cual el padre de Iztaccíhuatl supuestamente no creía posible). Iztaccíhuatl recibió noticias de que su amado había muerto en batalla y ella murió de pena. Cuando Popocatépetl regreso y se enteró del trágico destino de su amada, él también murió de tristeza por haberla perdido. Los dioses se conmovieron de ellos y los cubrieron con nieve para transformarlos en montañas.
La montaña Iztaccíhuatl fue llamada "La mujer blanca" o coloquialmente "mujer dormida", ya que su perfil asemeja a una mujer que yace acostada. Popocatépetl fue convertido en un volcán, que arroja fuego sobre la tierra con una rabia ciega por la pérdida de su amada.


Tomado de: Wikipedia
Imágenes: Cenapred

jueves, 18 de febrero de 2010

MONIGOTE

A Don Efrén Salcido le gustaba llevar a sus hijos a las ferias regionales.
No importaba cuál fuera el motivo del festejo, él procuraba llevarlos y preparaba con su esposa, Doña Brígida, el paseo.
Tenían ocho hijos y esperaban el noveno cuando decidieron ir a pasar las fiestas de la Virgen en el lejano pueblo de los abuelos de Don Efrén.
Alistada la camioneta, subido el equipaje, cerrada la casa, emprendieron el viaje por carretera.

Acababa de inaugurar el tramo de la super-carretera el Presidente de la República: amplia, bien trazada, con curvas bien marcadas y no tan pronunciadas, el viaje se le hizo a toda la familia una bendición. Al menos los niños no lloraron tanto y pudieron los más grandecitos mirar con asombro lo que la tecnología y la economía boyante del país hacían por sus habitantes.
Don Efrén alababa a su gobierno. Doña Brígida movía la cabeza asintiendo y pensando que de seguir así el país, sus hijos, todos, tendrían un buen futuro.

Saliendo de la super-carretera en una desviación bien señalizada, empezaron a circular por los viejos "caminos reales", ahora pavimentados, pero mal trazados y tortuosos que se abrían paso entre los sembradíos de maíz y frijol. Algún ganado pastaba por ahí. Y aquí el camino se convirtió en angosto y lleno de hoyos haciendo que la camioneta saltara como si fuera de goma. Los niños se empezaron a impacientar.
Doña Brígida les daba naranjas peladas, algún caramelo hecho en casa o los invitaba a seguir durmiendo. Al menos los tranquilizó por un rato.

Se acercaban al pueblo. Lo supieron porque vieron la primera ermita. Don Efrén se detuvo y bajó a estirar las piernas. Lo mismo hicieron los hijos y Doña Brígida.
Siguiendo a su padre, los más grandecitos entraron con él a la ermita. Toda encalada y con techos rojos, sólo se veía un Santo Cristo al frente y un par de jarrones con flores a medio marchitar. Entraron todos y mirando al Cristo, fueron sorprendidos por una voz, desde afuera:
"¿Qué se les ofrece?" resonó la voz como en un eco. Todos voltearon y ¡qué susto! Delante de ellos estaba un monigote, un horrible monigote que, levantando las manos intentó tomar a uno de los niños. Pedrito, gritanto muy asustado, se lanzó inmediatamente a los brazos de su padre quien lo levantó y sonriendo le dijo que no se asustara.
El monigote empezó a reir, y esa risa, que se intensificaba por el eco que producía la máscara, aumentó el miedo del niño convirtiéndolo en pavor.
El monigote advirtió su error, y con las manos, difícilmente, se quitó la máscara. No era otro más que Julián, uno de los primos de Don Efrén, quien abrazó al recién llegado y "aplastó" en ese abrazo a Pedrito, quien no dejaba de llorar y se aferraba cada vez más a su padre.
Pasada la primera impresión, y riendo a carcajadas, los dos hombres se volvieron a saludar y Don Efrén presentó a los hijos que Julián no conocía. Charlaron alegremente Doña Brígida y Julián a quien ya rodeaban los hijos más grandes del matrimonio. Y le tocaban las manos enormes, los ropajes que en pliegues y pliegues envolvían a ese gran monigote, y le preguntaban cosas que él con una sonrisa, contestaba.
Pedrito fue el único que no se acercó. Se subió a la camioneta y ahí se quedó, mirando al monigote, recelando de él.
Julián se volvió a plantar la máscara y Pedrito comenzó a llorar. Julián se echó a reir nuevamente y se alejó no sin antes apresurar a Don Efrén a llegar al pueblo, donde empezaría una gran procesión en honor a la Virgen en la que verían una sorpresa: ¡más monigotes!
Pedrito oyó eso y siguió llorando.
Todos subieron a la camioneta y siguieron adelante.

Al fin llegaron al pueblo.
Y esto fue lo que vieron:


Los hijos de Don Efrén bajaron rápidamente de la camioneta y se acercaron a ver los monigotes ¡Sí que eran grandes...!

Pedrito se quedó en la camioneta y por más que sus padres hicieron , no quiso bajar.

Lee los "Monigotes" de Itaka, Alonso, Efra, Jenny, Sol, PV, Ixab, Nerak

lunes, 15 de febrero de 2010

LA SUPERNOVA DE TYCHO

Tycho (o Tyge) Brahe nació el 14 de diciembre de 1546 en Knudstrup, Escania; hoy Suecia pero entonces perteneciente a Dinamarca. Hijo del gobernador del castillo de Helsingborg, fue apadrinado por su tío Joergen.
En 1559 fue enviado a la Universidad de Copenhague para iniciar su educación. Estudió primeramente Derecho y Filosofía como correspondía a su condición nobiliaria y como procedía para acceder a sus futuros cargos estatales. Todo iba bien hasta que un suceso vino a cambiarle su orientación:
el 21 de agosto de 1560 Tycho Brahe observó un eclipse de Sol que le dejó completamente admirado. El muchacho, que no había cumplido los catorce años, acababa de sentir que los sucesos astronómicos le habían despertado un tremendo interés. Adquirió libros sobre Astronomía y leyó apasionadamente a Tolomeo.
Su tío Joergen observaba que la afición a la Astronomía de su sobrino tendía a alejarle del verdadero cometido nobiliario. La Astronomía no era una profesión adecuada para un noble así que le puso bajo la tutoría de Anders Vedel, uno de los grandes historiadores daneses. Para desgracia de su tío y para bien de la ciencia, el muchacho no dejaría su pasión por la Astronomía en ningún momento.

Tycho prosiguió sus estudios en distintas universidades, pasó por Wittenberg, Rostock, Basilea y Ausburgo. Aumentaba constantemente su colección de instrumentos astronómicos así como sus conocimientos matemáticos.
En 1565, durante su época universitaria, se batió en duelo con un joven danés como consecuencia de una riña que tuvieron por saber quien sabía más sobre matemáticas. El tiempo probablemente le dio la razón al astrónomo pero también le marcó con el puente de la nariz rota, puente que hubo que sustituir con una placa de metal realizada con oro y plata y que continuamente necesitaba untar con un ungüento.
Tras acabar sus estudios Tycho regresó a su Dinamarca natal.

El 11 de noviembre de 1572 volvía del taller de alquimia de su tío y en el camino hizo algo que muchos de nosotros hemos hecho en más de una ocasión: lanzar una mirada al cielo.
Quedó fascinado.
Observó en la constelación de Casiopea una estrella muy brillante, que incluso superaba el brillo del planeta Venus. Estaba asombrado; no se lo creía. Llamó a varios campesinos para que certificaran que su observación no era una ilusión.
La inmutabilidad de los cielos propuesta por Aristóteles indicaba que todo los cambios que ocurrían en el cielo se producían a partir de la esfera inmediatamente inferior a la Luna y eran considerados fenómenos meteorológicos. Esta doctrina llevaba siglos imponiéndose y por tanto una estrella nueva en el cielo era, cuando menos, incómoda. Plinio nos cuenta en su Historia Natural que Hiparco ─otro grandísimo observador─ vio un suceso similar en el año 125 a.C., pero, como correspondía a la doctrina aristotélica, fue considerado como un suceso atmosférico y no tuvo mayor trascendencia.
Los astrónomos de la época, encabezados por Brahe, creyeron que las líneas de investigación a seguir debían seguir dos rumbos: observar si la estrella se movía e intentar calcular su distancia. Observadores como Maestlin (antiguo profesor de Kepler) y Thomas Digges usaron hilos para demostrar que la estrella no se movía. Brahe, en cambio, usó un preciso sextante, llegando a la misma conclusión. Era un problema.

Tycho no sólo acababa de descubrir una supernova (que fue visible durante dieciocho meses y de la que hoy podemos ver sus residuos) sino que le daba un mazazo tremendo a toda la doctrina aristotélica.
Tycho comprendió que sus observaciones debían ser publicadas, aunque no era esto una tarea precisamente de nobles. No obstante Brahe lo consideró oportuno y publicó en 1573 un librito llamada "Nova Stella" en la que, además de indicar la inmovilidad de la nueva estrella, dio por primera vez el nombre de Nova a este tipo de estrellas
Tomado de una página sobre Tycho Brahe



El jueves, 4 de diciembre de 2008 en la página electrónica de BBC Ciencia, apareció esta noticia:
Resucitan supernova del siglo XVI
Ahora astrónomos del Instituto Max Planck en Alemania volvieron a captar esa "nueva estrella" que registró Brahe hace 400 años.
Utilizando telescopios en Hawai y España los investigadores captaron "ecos de luz" de la explosión original y ahora esperan poder desvelar el secreto del evento celestial que embelesó a los científicos del siglo XVI.

Tomado de BBC Ciencia

sábado, 13 de febrero de 2010

LA SORPRESIVA MUERTE

Si para algo no estamos preparados es para la muerte.
A pesar de que somos un pueblo que "se ríe" de ella, y nos la "comemos" en calaveritas de dulce y le hacemos a nuestros amigos y enemigos sus "calaveras", y buscamos caricaturas de ella, cuando la muerte llega nuestra familia, a nuestro entorno, nos cae de sorpresa.
Anoche murió mi Tía Tere.
Buena mujer de una paciencia enorme, de una sonrisa constante, de una voz dulce y melodiosa que hoy resuena en mi memoria, delgada, morena, siempre presente en nuestras vidas, hoy como respuesta a todo eso, no puedo estar presente con ella en este momento.
Ella, que me ve desde el buen lugar en el que estoy segura ya está, me dirá "No importa, Vickita, a veces no puede estar uno en todos los lugares" y reirá.

jueves, 11 de febrero de 2010

PRIMOS

Isaac y mi hermano son primos.
No porque los una algún parentesco, sino porque mi hermano fue novio por un tiempo de la prima hermana de Isaac, Amelia. Esto hizo que Isaac empezara a nombrar a mi hermano, "primo".
Después de varios meses el noviazgo no prosperó y cada uno siguió su camino.
Pero Isaac y mi hermano, que se siguieron viendo, se siguieron nombrando "primos".
Los primos se veían con frecuencia porque eran vecinos y ese trato se extendió a las dos familias: los hermanos de Isaac le decían a mi hermano "primo" y él, también, a veces, les decía primos. Nosotros, empezamos a nombrar a Isaac como "El Primo" y a sus hermanos, ya no por su nombre, sino por el de "hermanos del Primo". Pero como esta mención resultaba muy larga, también se les empezó a decir "primos".
Mi hermano y Amelia hicieron cada quien su vida.
Ambos se casaron y tuvieron sus hijos y, a la fecha, hasta nietos tienen.
Ellos ya no se ven. Es más, ni siquiera mi hermano ve a Isaac. Pero nosotros sí lo vemos de vez en cuando y a dos de sus hermanas y muy ocasionalmente a otros de sus hermanos.
Y también a la fecha, cuando vemos a las hermanas de Isaac, las saludamos como "primas".
¡Qué extrañas formas tienen los parentescos!
Ellos no son mis primos, pero valdrá la pena leerlos, digo yo:

lunes, 8 de febrero de 2010

CONVERSACIÓN

Me subí a la micro y pagué mi pasaje al Estadio.
La Calzada por la que circulábamos iba bastante fluida, así que el viaje fue más bien rápido y sin mayores contratiempos.
Y digo "mayores" por que uno al andar en micro se acostumbra a ciertas incomodidades: el transporte sucio, los asientos rotos, la música en "laaa Zzzetta" a todo lo que da el volumen y escuchada a través de bocinas bastante chafas que nada más retumban de lo puro malas que son.
Iba yo sentada justo detrás del asiento del chofer e iba mirando sus maniobras para subir más pasaje sin importarle la incomodidad de los que ya nos habíamos subido.
El chofer "hizo base" en una estación de Metro. ¡Qué desesperación! Esperar a que suba el pasaje que no está en ningún lado y que ni siquiera escucha aquellos gritos de "¡súbale, súbale! lleva lugares, lleva lugares."
Por fin arrancamos y en la parada siguiente subió una señora gorda, chaparra, de rostro muy bonito, blanca y pelo claro natural. Vestía regularmente, con una blusa ajustada que dejaba ver su voluminoso vientre y una falda que en nada escondía sus grandiosas piernas sin medias y con zapatos bajos. Y como mucha gente actualmente lo hace, en una mano llevaba el celular pegado a la oreja y con la otra, pagó y sentó atrás de mi, justo en el momento que el chofer arrancaba.
─ 'pérame tantito...─ le dijo a la persona con la que hablaba y luego le dijo al chofer ─ ¡eh!, ¡usté!, ¡a ver si se fija y no maneja así! ¡que no trae animales!
─ . . . . . . . . .
─ Ora sí, ya... a ver dime que te dijo el hijo ése de su tal por cual─ le contestó a su interlocutor
─ . . . . . . . .
─ ¿En serio eso te dijo?... Pero tú sabes bien que eso no es cierto, que te he dicho hasta el cansancio que...
─ . . . . . . .
─ A ver, a ver, dime las cosas más despacio. Te estoy oyendo.
─ . . . . . . .
─ No, no, entiéndeme. Eso no es cierto. Acuérdate que yo te dije que le dijeras a mi mamá que cuando ellos dicen eso que dicen, no les crean. ¡Ustedes tienen la culpa por hacerles caso y no decirles nada!
─ . . . . . .
─ Á ver, repíteme eso: ¡no puedo creer, deveras, que eso te haya dicho!
─ . . . . . . .
─ Mira, te lo digo otra vez: cuando te digan eso, no les creas. Tú sabes que ellos son personas que na'más dicen purititas mentiras. Si alguna vez dicen la verdá, pos ¡ni les creas! Me he cansado de decirles que es mejor callarse, no hacerles caso y por último no decirles nada.
─ . . . . . .
─ ¿Ya ves? ¿Ya ves? Si yo te lo dije... Ya, manito, ya no les digas nada, me he cansado de decírtelo.
─ . . . . . .
Y yo, me tuve que bajar de la micro.

domingo, 7 de febrero de 2010

VIVIR DESPEINADA

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad.
El mundo está loco.. Definitivamente loco: Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.
Hacer el amor, despeina. Reírte a carcajadas, despeina. Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina. Quitarte la ropa, despeina. Besar a la persona que amas, despeina. Jugar, despeina. Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina. Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible.
Así que como siempre, cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado. Y no tendré duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria... Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz?
¿Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda? ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres: entrégate, come rico, besa, abraza, haz el amor, baila, enamórate, relájate, viaja, salta, acuéstate tarde, levántate temprano, corre, vuela, canta, ponte linda, ponte cómoda, admira el paisaje, disfruta, y sobre todo, ¡deja que la vida te despeine!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

jueves, 4 de febrero de 2010

DESTIERRO

"Muchos mariscales creen que el fin está próximo.
Después de la batalla de Leipzig en la que cien mil franceses se enfrentaron a trescientos mil enemigos, Europa entera se lanza contra Napoleón. Seiscientos mil rusos, austriacos, alemanes e ingleses invaden Francia por todas partes. Nunca el emperador había hecho tanto alarde de su sabiduría estratégica como en esta campaña. "Sólo el general Bonaparte ─dijo él mismo─ puede salvar ahora a Napoleón."
El general está a la altura de sus responsabilidades y de su genio, pero ya no queda nadie dispuesto a ayudarle o a servirle.
Los mariscales piensan en su porvenir y tratan de situarse. Los soldados son casi niños.
Napoleón está en todas partes: vence a los austriacos, hostiga a los prusianos,... El círculo de los invasores se cierra...
En marzo de 1814 el emperador aún soñaba con realizar algunas brillantes maniobras... José (su hermano) ha capitulado...
Le dijo a Caulaincourt que fuera a ver "qué se podía esperar" Caulaincourt se entrevistó con el zar, con el rey de Prusia... El zar Alejandro ofreció "todo lo necesario" desde el punto de vista económico a condición de que Napoleón no se quedara ni en Francia ni en Italia.
¿Dónde?
Caulaincourt sugirió Córcega, Cerdeña o Corfú. Alejandro mencionó la isla de Elba. Caulaincourt convirtió el ofrecimiento en "un compromiso" en caso de que el emperador abdicara...
Mientras tanto, Napoleón había encontrado libre el camino a Fontainebleau y se había instalado ahí. Una delegación de mariscales presidida por Ney fue a pedirle que abdicara...
Por las memorias de Caulaincourt sabemos que Napoleón intentó suicidarse, pero le falló el veneno y tuvo que resignarse...
Desde la escalera de acceso al palacio se despidió de la vieja guardia con un gesto digno de un gran artista: "Si he decidido continuar mi vida es para engrandecer aún más nuestra gloria..."
Cuando besó el águila los veteranos lloraban. Sólo ellos le habían querido, sólo ellos permanecían fieles."




El otrora mayor soberano europeo quedó confinado en la isla de Elba, si bien su destierro fue momentáneo. Su popularidad aun no había decaído en Francia y era muchos los que anhelaban su vuelta.
Napoleón huyó de la isla de Elba
y desembarcó en Francia acompañado de unos mil soldados (marzo de 1815). En 20 días llegó a París y se instaló en Las Tullerías...
Empezó así el último periodo de la época de Napoleón conocido con el nombre de los Cien Días.







Tomado de: André Maurois: Napoleón; Biblioteca Salvat de Grandes Biografías; España, 1984; pags. 159-162






jueves, 28 de enero de 2010

TEMA: ENARDECER

Momento....

Estoy pensando qué escribir






¿Bastará con la definición?:
Enardecer: excitar o avivar una pasión o una disputa.
Son sinónimos arengar, inflamar, soflamar....


Mmmhh... No, creo que no basta, pensaré en algo mejor
a ver qué se me ocurre
Mientras, tendrás que leer lo que los demás escriben:

martes, 12 de enero de 2010

¡MARAVILLOSO!: EXOPLANETAS


El telescopio espacial Klepler, de la NASA, el cual fue diseñado para encontrar planetas del tamaño de la Tierra en la zona habitable de estrellas similares al Sol, ha descubierto sus primeros cinco exoplanetas.
Los miembros del equipo científico de Kepler anunciaron el descubrimiento de los planetas, llamados Kepler 4b, 5b, 6b, 7b y 8b, el lunes 4 de enero durante una conferencia de prensa en la reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense (American Astronomical Society, en idioma inglés), en Washington.

Los cinco planetas son bastante más grandes que la Tierra. Conocidos como "Júpiters calientes" debido a sus altas masas y extremas temperaturas, el tamaño de los nuevos exoplanetas varía (algunos son similares a Neptuno y otros son hasta más grandes que Júpiter). Tienen órbitas que van desde 3,3 a 4,9 días. Sus temperaturas estimadas oscilan entre 1.200 y 1.650 grados Celsius (de 2.200 a 3.000 grados Fahrenheit), más calientes que la lava fundida y también demasiado calientes para soportar vida tal como la conocemos.

Tomado de: Noticias Científicas de la Nasa; Enero 4 de 2010

jueves, 7 de enero de 2010

MÁS VALE UN PÁJARO EN MANO...

Le Plaisir (o Niña comiendo un pájaro), 1927
René Magritte
Óleo sobre Tela 74 x 97 cm
y ellos:
¿tendrán realmente un pájaro en la mano?

sábado, 2 de enero de 2010

¿CÓMO TE PINTA EL AÑO?


Después de la fiesta de Fin de Año, amanece la ciudad dormida.
Algunos, los menos, van a misa, temprano como a las 9 de la mañana. La mayoría de ellos son viejos que no pierden la tradición de oir misa el primer día del año.
Mucha gente apenas a esa hora lleva quizá un par de horas de sueño, nada reparador, pero sí necesario.
La casa es un verdadero desorden y quien primero se levanta ve la realidad: todo tirado. Y prefiere irse a acostar nuevamente.
Lavar trastes, barrer, recoger, ordenar e ir guardando las cosas en su lugar, tirar la basura en grandes bolsas son sólo algunas de las actividades que nos esperan cada inicio de año.
Se desayuna tarde, o almuerza, o definitivamente se come lo que de la cena quedó. Algunos dicen que el recalentado es mejor. Y se olvidan muchas consideraciones que se tienen en otras épocas a las "visitas" que decidieron quedarse en casa.
Poco a poco, la casa vuelve a tomar vida. Inicia otra vez la música, primero a volumen bajo, quizá amablemente, pero después parece que se olvida también esta consideración y ¡a levantarse se ha dicho! y a seguir la pachanga.


Si midiéramos el Año que inicia por las primeras acciones del día Uno de Enero, mal nos pintaría el año: mucho trabajo, falta de sueño, cansancio excesivo, dolor de cabeza, tener que soportar a quienes no queremos junto a nosotros, risas forzadas y atención a los que no queremos atender.
Y esto es sólo el principio, porque para muchos, el día Dos de Enero se tienen que presentar a trabajar ¡qué dolor! Al menos, piensan, debieran darnos un par de días más para reponernos.


Lo importante es que ya pasamos un años más.
Ya iniciamos el Año Nuevo, que pronto se convertirá en Viejo con el clásico ¡qué rápido se ha pasado este año!
Y hay que seguir adelante. ¿Con el trabajo? ¿Con los diarios deberes? ¡No! ¡Con los festejos! Todavía nos falta el Día de Reyes y hay que ponerse de acuerdo para ver en dónde vamos a partir la Rosca, aunque ni creamos en los Reyes Magos, seamos unos ateos, agnósticos, paganos o lo que sea. Porque después vendrán los tamales del Día de la Candelaria.
¡Ah, qué felicidad!
32628

viernes, 1 de enero de 2010

jueves, 31 de diciembre de 2009

PROPÓSITOS DE FIN DE AÑO

Este post lo escribo a sugerencia de una muy querida amiga con los datos y las ideas que ella me dió. Y también añado algunas cosas mías.
Es común que justo en este día, y más en esta noche, tengamos ya listos, de alguna manera, los propósitos que supuestamente guiarán el año que está por venir.
Desde deseos de bajar de peso, dejar de fumar, o pagar las deudas hasta los de ahora sí, realizar el viaje a Egipto (¡oh, sí!) o estar más al pendiente de los hijos.
Los propósitos para el Nuevo Año son variados y dependen de nuestras ganas de sentirnos bien, no sé con quien, pero casi estoy segura que no con uno mismo.
Y aparte, hay que divulgar esto. ¡No faltaba más!
Yo no he querido hacer esta vez una lista de propósitos de Año Nuevo como cada vez. Hoy hago una lista de Propósitos para este Fin de Año. Para esta Noche en especial. Ya mañana será otro día.
Ahí van:
* Evitar reclamar a mis parientes que hoy vienen el por qué no me llamaron en Navidad para felicitarme.
* Saludar sinceramente, sin fingimientos, a cada persona que entre a mi casa.
* Llamar a esas personas que en este año algo hicieron por mi, principalmente a aquéllos que considero más queridos, y que por cualquier causa me olvidé de tenerlos presentes de manera más constante en mi vida.
* Sonreir por las cosas buenas que hoy me da la vida.
* Disfrutar los momentos amables.
* Ser una buena anfitriona. Por algo hoy vienen a mi casa.
* Ver durante toda la velada las cosas buenas y evitar que las malas se apoderen de los momentos.
* Permitir que los demás hagan lo que tienen qué hacer.
* Abrazar cálidamente a los que están conmigo, deseándoles, de corazón, un Próspero Año Nuevo.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

FIESTA

Para ese 24 de Diciembre ya tenía todo preparado: la carne que llevaría y un postre que le habían pedido. Eloísa había hecho uno más, por el solo gusto de hacerlo. Además había hecho galletitas para todos y tenía ya preparada una hermosa canasta con todas ellas acomodadas aparte de haber incluído algunas frutas secas y otras cristalizadas, aparte de nueces y avellanas.
Cuando preparaba la canasta recordó a su papá que a principios de Diciembre empezaba a llegar casi cada tarde con algo en las manos para ofrecer a quienes visitaran la casa: dulces, nueces, pistaches, chocolates, galletas, y algún licor suave para ofrecer a las señoras. ¡Qué buenas eran las Navidades en esa época!
Eloísa quería aquél año repetir eso. Aunque fuera de la casa paterna, en casa ahora de Mariana, su cuñada, quería, de alguna manera, llevar ese entusiasmo de sus padres a otro lado y sentirse alegre y feliz por esa fiesta tan esperada.

Quedaron de pasar por ella entre 9 y 10 de de la noche.
A Eloísa le molestaba tener que depender de eso: de que alguien pasara por ella. Siempre se había movido por sus propios medios. Pero esa noche tenía que llevar muchas cosas y cuando quiso pedir un taxi al sitio, le informaron que no había carro disponible. Ni modo, tendría que esperar a que pasaran por ella.

Y se empezó a imaginar la alegría de los niños, sus sonrisas, sus ansias por abrir los regalos. E imaginó también sus caras de sorpresa y gusto cuando fueran descubriendo las hermosas cosas que les obsequiaban. Y fue cuando pensó en esas alegrías de hace muchos años con sus padres, con el barullo de ser muchos los hijos y el gusto de abrir cada quien sus regalos.
Y también imaginó a sus cuñadas y a los hermanos de ellas brindando y riendo con verdadero gusto por el simple hecho de estar juntos.

Eloísa saldría este año de su casa a festejar la Navidad en otro lado. Era algo nuevo para ella, pero sabía que las cosas a raíz de la muerte de sus padres no podían ser iguales. Pero aceptaba con gusto el cambio. Lo importante era estar juntos, estar en la fiesta con los demás, sin importar el sitio en donde se estuviera.

Dieron las diez, y nada.
Dieron las once, y tampoco, nada.
Ni una llamada, ni nada.
Ella levantó el teléfono y marcó. Timbró varias veces y oyó la voz en la contestadora. Colgó. ¿Qué pasaba? Ojalá y no les hubiera pasado nada malo.
Esperó.
Eran las once con cuarenta y cinco y ella seguía esperando.
Volvió a marcar. Nada. Sólo oyó la contestadora.
Llamó al sitio de taxis nuevamente. Y el resultado fue el mismo: no había carros.
Las doce.
Eloísa estaba sola a las doce de la noche, con todos sus regalos listos, con su cena preparada, con sus galletas empacadas para ser entregadas.
Nada.

Se quedó sentada en el sillón, esperando una llamada y se durmió.

Sonó de pronto el teléfono.
Ya eran las dos de la mañana: era Lulú, su sobrina,la hija de Mariana, la que llamaba para felicitarla por la Navidad.
Eloísa lo único que le dijo es que qué había pasado, que por qué no la habían ido a recoger.
Lulú, desconcertada, lo único que le contestó fue que Mariana, su mamá, les había dicho que ella no quería ir a la fiesta de esa noche porque era fuera de su casa y no le gustaban las fiestas decembrinas en otros lugares, y que por eso no la habían ido a recoger.
Nada más.
Eloísa lo único que pudo decir fue "Feliz Navidad" cuando colgó y se puso a llorar silenciosamente.