Hace tiempo, buscando imágenes para una presentación en clase, fui viendo cosas de Alberto Durero, grabador, el más importante del Renacimiento alemán, y cuya obra fue y ha sido relevante para muchos artistas.
Veía en mi archivo de imágenes lo que tengo de Durero y quise hoy subir esta imagen.
Me gusta, y mucho. Y sólo la subo por el gusto de hacerlo.
Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes
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viernes, 1 de marzo de 2019
jueves, 2 de agosto de 2018
LAS VACACIONES
Tener vacaciones es un gusto que no todos se pueden dar.
Y no se dan ese gusto porque "se imponen" hacer cosas que no quieren: pasear con los niños (o la pareja, o la familia), ir a la playa (o al campo, a la montaña, a una ciudad, a un pueblo), manejar (o tomar un avión o subirse a un camión), y así hasta el infinito.
Y conste que no he escrito sobre el dinero que se puede gastar (aún cuando se haya ahorrado, porque se la viven esas vacaciones pensando en no salirse del presupuesto).
Bueno, si lo escribo de otro modo, las vacaciones para algunos son de los más estresantes que se puede imaginar. Cuando debiera ser todo lo contrario. Debieran ser relajantes, disfrutables, alegres y placenteras.
Así es que hay que tener vacaciones varias veces al año: con la familia, con la pareja (sin hijos), con los hijos (sin pareja), solo (sin pareja, sin hijos, sin familia, sin teléfonos).
Pero ahí está el problema ¿en qué empresa te van a dar hasta tres o cuatro periodos vacacionales?
¡Está difícil!
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jueves, 5 de enero de 2017
CARTA A LOS REYES MAGOS
Queridos Reyes Magos:
Escribo hoy mi carta y se las envío por este medio como lo he hecho ya algunas veces. También escribí mi carta manualmente y la he dejado junto con mi zapato al pie del árbol.
El año pasado que ha transcurrido (2016) me he portado bien y he estado la mayoría del tiempo de buenas porque sé que eso me ha traído más alegría y he podido ver la vida de otra manera.
Bueno, este año quiero que me traigan
1 juguete, no sólo para mi, sino también para mis familiares, mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis conocidos, porque sé que los juguetes siempre le traen a uno mucha alegría no sólo al abrirlos sino al jugar con ellos lo que prolonga esa alegría y el bienestar personal.
También voy a pedir dulces, muchos, para todo el año. Afortunadamente no soy diabética. Y aunque lo fuera, los pediría bajos en calorías o de ésos que se hacen justamente para diabéticos. Quiero dulces de todos colores, formas, sabores, porque el sólo verlos me da gusto; ya no se diga el abrirlos, y guardar el papelito con el que están envueltos si es bonito, y utilizar ese papelito como un marcador para el libro que leo.
Quiero también que me traigan un libro. Concretamente quiero una novela, emocionante, con final feliz. No quiero un libro que hable de muertos, sangre, violencia, porque éso ya lo veo, y a veces leo, en los periódicos diarios.
Gracias por atender mis peticiones. Gracias por venir cada año a mi vida y renovar esta ilusión. Gracias otra vez.
Espero que su caballo, camello y elefante estén bien y resistan la dura jornada que les espera. Es por eso que he dejado en una de las entrada de mi casa agua, pastura, cacahuates y golosinas para ellos. Para ustedes he dejado una galletas, si no las quieren comer ahorita, llévenselas y que les sirvan en su camino.
Escribo hoy mi carta y se las envío por este medio como lo he hecho ya algunas veces. También escribí mi carta manualmente y la he dejado junto con mi zapato al pie del árbol.
El año pasado que ha transcurrido (2016) me he portado bien y he estado la mayoría del tiempo de buenas porque sé que eso me ha traído más alegría y he podido ver la vida de otra manera.
Bueno, este año quiero que me traigan
1 juguete, no sólo para mi, sino también para mis familiares, mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis conocidos, porque sé que los juguetes siempre le traen a uno mucha alegría no sólo al abrirlos sino al jugar con ellos lo que prolonga esa alegría y el bienestar personal.
También voy a pedir dulces, muchos, para todo el año. Afortunadamente no soy diabética. Y aunque lo fuera, los pediría bajos en calorías o de ésos que se hacen justamente para diabéticos. Quiero dulces de todos colores, formas, sabores, porque el sólo verlos me da gusto; ya no se diga el abrirlos, y guardar el papelito con el que están envueltos si es bonito, y utilizar ese papelito como un marcador para el libro que leo.
Quiero también que me traigan un libro. Concretamente quiero una novela, emocionante, con final feliz. No quiero un libro que hable de muertos, sangre, violencia, porque éso ya lo veo, y a veces leo, en los periódicos diarios.
Gracias por atender mis peticiones. Gracias por venir cada año a mi vida y renovar esta ilusión. Gracias otra vez.
Espero que su caballo, camello y elefante estén bien y resistan la dura jornada que les espera. Es por eso que he dejado en una de las entrada de mi casa agua, pastura, cacahuates y golosinas para ellos. Para ustedes he dejado una galletas, si no las quieren comer ahorita, llévenselas y que les sirvan en su camino.
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sábado, 1 de septiembre de 2012
NEIL ARMSTRONG
El sábado 25 de agosto de 2012 murió el primer hombre que pisó la Luna, Neil Armstrong.
Tenía 82 años.
Fue él quien dijo aquella frase "Es un pequeño paso para el hombre; un gran salto para la humanidad"al poner su pie en la polvosa superficie de la Luna y dejar ahí su huella, para siempre.
Pero su huella no sólo quedó ahí, sino también en la mente de mucha gente. Y quedó tan firmemente marcada que no lograron olvidar el hecho, aunque no lo hayan presenciado realmente.
Me entristece saber de esta muerte, pero me quedo con las palabras de su familia: "En nuestro duelo por haber perdido a un muy buen hombre, también celebramos su ejemplar vida y esperamos que sea un ejemplo para los jóvenes de todo el mundo para que trabajen duro para hacer sus sueños realidad, que estén dispuestos a explorar y a llegar hasta el límite, y que sin egoismo sirvan a una causa mucho más grande que ellos mismos".
Descanse en paz.
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lunes, 27 de agosto de 2012
DEL TRÓPICO
(Fragmento)
¡Qué alegre y fresca la mañanita!
Me agarra el aire por la nariz,
los perros ladran, un niño grita
y una muchacha gorda y bonita
sobre una piedra muele maíz.
Un mozo trae por un sendero
sus herramientas y su morral;
otro, con chanclas y sin sombrero,
busca una vaca con su ternero
para ordeñarla junto al corral.
Y la patrona, bate que bate,
me regocija con la ilusión
de una gran taza de chocolate
que ha de pasarme por el gaznate
con las tostadas y el requesón.
Rubén Darío
¡Qué alegre y fresca la mañanita!
Me agarra el aire por la nariz,
los perros ladran, un niño grita
y una muchacha gorda y bonita
sobre una piedra muele maíz.
Un mozo trae por un sendero
sus herramientas y su morral;
otro, con chanclas y sin sombrero,
busca una vaca con su ternero
para ordeñarla junto al corral.
Y la patrona, bate que bate,
me regocija con la ilusión
de una gran taza de chocolate
que ha de pasarme por el gaznate
con las tostadas y el requesón.
Rubén Darío
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jueves, 12 de julio de 2012
MIGUEL ÁNGEL DE QUEVEDO
Éste es el nombre de una de las avenidas más hermosas de la Ciudad de México, en Coyoacán.
Relativamente corta en extensión, tiene un camellón ancho, de los pocos disfrutables en esta ciudad. Con fuentes, esculturas, plantas, árboles, esta avenida invita no sólo a circular sobre ella, sino también a caminarla.
Pero hablo de esta avenida porque hoy, 12 de julio, se festeja en México el Día del Árbol. Y es precisamente el Ing. Miguel Ángel de Quevedo, llamado el Apóstol del Árbol, a quien se dedica esta hermosa vialidad.
Según leí, fue este hombre, nacido en una prominente familia mexicana de finales del Siglo XIX, quien con su ahínco, y aprovechando sus relaciones con José Ives Limantour, ministro de Hacienda de Porfirio Díaz, amplió los viveros forestales que él había establecido en Coyoacán (ahora llamados Viveros de Coyoacán) y logró también que Díaz se entusiasmara con su proyecto y acordara que el gobierno debía apoyar su proyecto. Quevedo, en el 2º. Congreso Internacional sobre Higiene Pública que se llevó a cabo en Berlín en 1907, escuchó con atención a los delegados que recomendaban la cración de zonas forestales protegidas alrededor de las ciudades.
Presentó varios proyectos conservacionistas forestales a Díaz, luego a Madero, a Huerta (a quien no le interesaron), a Carranza (a quien convenció de establecer al Desierto de los Leones como el primer parque nacional de México), y después de varios años de ardua y diversa labor, encabezó el Comité Mexicano para la Protección de las Aves Silvestres (1931), aunque su principal preocupación fue siempre la conservación de los bosques. Cárdenas lo invitó a encabezar el Departamento Autónomo Forestal, de Pesca y Caza.
Miguel Ángel de Quevedo murió el 15 de Julio de 1946. Pocas personas saben quién es. Muchas personas reconocen su nombre, pero sólo como el de una avenida en la Ciudad de México
Foto: Miguel Ángel de Quevedo, circa 1930
Relativamente corta en extensión, tiene un camellón ancho, de los pocos disfrutables en esta ciudad. Con fuentes, esculturas, plantas, árboles, esta avenida invita no sólo a circular sobre ella, sino también a caminarla.
Pero hablo de esta avenida porque hoy, 12 de julio, se festeja en México el Día del Árbol. Y es precisamente el Ing. Miguel Ángel de Quevedo, llamado el Apóstol del Árbol, a quien se dedica esta hermosa vialidad.
Según leí, fue este hombre, nacido en una prominente familia mexicana de finales del Siglo XIX, quien con su ahínco, y aprovechando sus relaciones con José Ives Limantour, ministro de Hacienda de Porfirio Díaz, amplió los viveros forestales que él había establecido en Coyoacán (ahora llamados Viveros de Coyoacán) y logró también que Díaz se entusiasmara con su proyecto y acordara que el gobierno debía apoyar su proyecto. Quevedo, en el 2º. Congreso Internacional sobre Higiene Pública que se llevó a cabo en Berlín en 1907, escuchó con atención a los delegados que recomendaban la cración de zonas forestales protegidas alrededor de las ciudades.
Presentó varios proyectos conservacionistas forestales a Díaz, luego a Madero, a Huerta (a quien no le interesaron), a Carranza (a quien convenció de establecer al Desierto de los Leones como el primer parque nacional de México), y después de varios años de ardua y diversa labor, encabezó el Comité Mexicano para la Protección de las Aves Silvestres (1931), aunque su principal preocupación fue siempre la conservación de los bosques. Cárdenas lo invitó a encabezar el Departamento Autónomo Forestal, de Pesca y Caza.
Miguel Ángel de Quevedo murió el 15 de Julio de 1946. Pocas personas saben quién es. Muchas personas reconocen su nombre, pero sólo como el de una avenida en la Ciudad de México
Foto: Miguel Ángel de Quevedo, circa 1930
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lunes, 25 de junio de 2012
UN POCO DE TIEMPO LIBRE
Eso es lo que necesito: tiempo libre para hacer las muchas cosas que no puedo hacer libremente porque el trabajo es tanto que sólo a él puedo atender.
Y una de las cosas que ahora tengo es eso, tiempo libre.
Y lo reparto entre un poco de limpieza en casa, reacomodar los libros, cocinar, leer lo atrasado, contestar los mails, hablar por teléfono con los amigos para hacer citas y vernos, ver tele, leer cosas a través de la computadora, estar en el jardín con mis perros, oir a los pajaritos, imaginar lo que harán otros, bordar, escribir en el blog.
Así que el tiempo libre, se vuelve a ocupar. ¡Qué paradójico!
No importa, porque si no fuera por eso, difícilmente estaríamos a gusto con nosotros mismos.
Y una de las cosas que ahora tengo es eso, tiempo libre.
Y lo reparto entre un poco de limpieza en casa, reacomodar los libros, cocinar, leer lo atrasado, contestar los mails, hablar por teléfono con los amigos para hacer citas y vernos, ver tele, leer cosas a través de la computadora, estar en el jardín con mis perros, oir a los pajaritos, imaginar lo que harán otros, bordar, escribir en el blog.
Así que el tiempo libre, se vuelve a ocupar. ¡Qué paradójico!
No importa, porque si no fuera por eso, difícilmente estaríamos a gusto con nosotros mismos.
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domingo, 26 de julio de 2009
IMAGEN PARA UN DOMINGO
En una presentación de Power Point sobre Vincent Van Gogh llegó a mi esta imagen.

No sé cómo se llama. Sólo tiene el año: 1889, el cual utilizaré para buscar después el título de esta pintura.
Lo importante para mi es lo que me recuerda: esas idas al campo con la familia donde comíamos tumbados en el pasto, y reíamos mucho, y corríamos más, y platicábamos de quién sabe cuántas cosas. O a veces, caminábamos por las veredas, pateando alguna piedra, recogiendo alguna flor y prometiendo guardarla como recuerdo de ese día.
Al final, recogíamos las cosas, cansados y volvíamos a casa alegres, satisfechos de haber pasado un buen día juntos.
Añoro esas idas al campo. Deveras...
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lunes, 29 de diciembre de 2008
POR QUÉ EL ÁRBOL DE NAVIDAD ESTÁ JUNTO AL NACIMIENTO
Estaba yo sentada a obscuras en la sala de mi casa. Sólo estaban prendidas las luces del árbol y las del Nacimiento a un lado de él. Miraba yo y me imaginaba historias.
Fue entonces que llegó uno de mis sobrinos y me preguntó que qué estaba haciendo.
Yo le contesté que oía las historias que me estaban contando.
Él, intrigado, me pregunto que quiénes. Y yo le repondí que mi imaginación cuando veía el Nacimiento y el árbol de Navidad.
Inmediatamente le pregunté "¿Quiéres oir lo que me cuentan?"
"¡Sí!" él respondió y llamó a sus dos primos.
Así es que reunidos Pedro, Laura y Antonio, sentados en el suelo les platiqué la siguiente historia:
Fue entonces que llegó uno de mis sobrinos y me preguntó que qué estaba haciendo.
Yo le contesté que oía las historias que me estaban contando.
Él, intrigado, me pregunto que quiénes. Y yo le repondí que mi imaginación cuando veía el Nacimiento y el árbol de Navidad.
Inmediatamente le pregunté "¿Quiéres oir lo que me cuentan?"
"¡Sí!" él respondió y llamó a sus dos primos.
Así es que reunidos Pedro, Laura y Antonio, sentados en el suelo les platiqué la siguiente historia:
Ya había nacido el Niño Jesús en un portal. Y ya los ángeles habían anunciado a los pastores en el campo la Buena Nueva. También lo anunciaron a todos los seres vivos: animales y plantas.
El conejo emprendió el camino y se encontró con una ardilla
─ ¿ A dónde vas?, preguntó la ardilla
─ A ver al Niño Jesús que ha nacido en un portal, contestó el conejo
─ ¿Y por eso vas tan de prisa?
─ Sí. ¿Me quieres acompañar?
─ ¡Claro! Yo voy contigo. Oye, pero... ¿no le llevarás nada de regalo? Yo estoy pensando en llevarle.... una de mis nueces. De las que tengo guardadas en mi madriguera. Voy rápido por ella
─ Yo también le llevaré algo. ¡Ya sé! Tengo una gran zanahoria, ésa se la regalaré
Y ambos fueron por sus presentes. Se encontraron en el cruce del camino e iban caminando apresuradamente rumbo al portal. En el camino se encontraron con una serpiente de cascabel que les preguntó
─ ¿A dónde van tan de prisa?
─ A Ver al Niño Jesús que acaba de nacer en un portal. Y le vamos a ofrecer estos presentes: yo llevo una zanahoria para que su mamá la cocine y le dé una probaditas. Y la ardilla le lleva nueces, varias, para que las muelan y tenga algo más de comer.
─ ¡Yo voy con ustedes! Pero ¿qué le puedo llevar? No tengo manos para cargar, ni lomo en que puedan echar ustedes algo para que lo lleve.
─ Pero tienes una cola con cascabeles, le dijo la ardilla.
─ ¡Sí! ¡es cierto! con ella lo puedo entretener cuando llore.
Y ahí fueron los tres animales en el camino, apurados para ser de los primeros en llegar. Se toparon entonces con un pájaro, que llevaba unas plumas en su pico pues estaba construyendo su nido.
─ ¿A dónde van?
─ A ver al Niño Jesús que acaba de nacer en un Portal. Le llevamos varios presentes: yo llevo una zanahoria para que su mamá la cocine, la ardilla lleva unas nueces para que las muelan y la víbora lleva sus cascabeles para entretenerlo ¿nos acompañas?
─ ¡Sí!, respondió el pájaro. Y yo le llevaré una plumas para que, juntadas todas, tenga una almohada donde recostarse.
Y fue así que los animales iban caminando rumbo al Pesebre: el conejo con su zanahoria, la ardilla con varias nueces, la víbora cuidando mucho su cola para que sonaran bien los cascabeles y el pájaro acumulaba plumas en su pico para la almohada.
Antes un poquito antes de llegar al portal se sentaron a descansar bajo un pino, que estaba justamente en una de las entradas del lugar. Pero no sólo se sentaron a descansar, sino también empezaron a acicalarse, no fuera a ser que el Niño Jesús los viese así tan descompuestos por el viaje. Y platicaban entre ellos cómo entregarían los presentes, en qué órden, con qué palabras, y también se preguntaban si la mamá del Niño les dejaría acercarse al recién nacido.
Todo esto oyó el pino y les preguntó:
─ ¿Qué tanto hablan?
─ Pues que vamos a ver al Niño Jesús y le llevamos nuestros presentes ¿te gustaría entrar con nosotros?
─ Sí, claro que sí, contestó el pino.
─ Bueno, ándale, que ya vamos a pasar...
─ Sí. Espérenme un momento. Ahorita voy.
Y el árbol empezó a moverse: hacia adelante, hacia atrás, hacia un lado, hacia otro. No podía avanzar. Sus raíces lo ataban al suelo. Sus nuevos compañeros lo animaban. Él volvió a moverse intentando desprenderse del suelo. Sus raíces no se lo permitían. Hizo un intento más. ¡Nada! Todo era inútil. No podría avanzar.
Triste, muy triste, le dijo a sus nuevos compañeros que no los podría acompañar.
Y empezó a llorar. Empezó a derramar lágrimas, pequeñas, muy pequeñas.
Y entonces vino un viento helado que congeló las lágrimas que quedaron colgadas de las ramas del pino.
Viendo esto, las estrellas bajaron y se posaron en varias ramas e iluminaron el árbol.
De esta manera quedó el pino, a un lado del Portal, iluminando la entrada del Recién Nacido.
"¡Qué bonito!" me dijo Laura. "¿Y por eso siempre hay que poner el árbolito de Navidad con muchas luces que parezcan estrellitas, con esferitas que cuelguen para que brillen con la luz, y a un lado del Portal donde nace el Niño Jesús para iluminar a todos los que se quieran acercar a ver el Nacimiento?"
"Pues sí," yo le contesté.
Y después nos pusimos a cantar: "...pero mira cómo beben los peces en el río, pero mira cómo beben por ver a Dios Nacido..."
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sábado, 8 de noviembre de 2008
LAS LETRAS CAPITULARES
s muy difícil, o más bien imposible poder encontrar en nuestros días una letra capitular, pues la mecanización de nuestros escritos casi las han eliminado de nuestros libros.Ni siquiera las hacemos ya en cualquiera de nuestros apuntes, debido básicamente a la rapidez con que elaboramos éstos, cuando así lo hacemos.
En la Edad Media, había monasterios dedicados a la transcripción de libros, hechos sólo por algunos monjes que aparte de saber leer y escribir, copiaban e iluminaban las letras que iniciaban cada
capítulo.Para hacer esto no sólo se necesitaba el conocimiento de la lectura y escritura, sino también una serie de materiales, a veces, muy difíciles y caros de conseguir.
Papel, tintes vegetales o animales, pinceles de distintos calibres, un buen lugar iluminado, escritorios especiales, tiempo.
De ésas y otras cosas disponían aquéllos que dedicaban su vida a un solo oficio: hacer bello un libro.
martes, 2 de septiembre de 2008
COSAS QUE SE PIERDEN
La imagen que ilustra esta entrada se llama "Hombre afilando su pluma" y es de Rembrandt.
Lo encontré casualmente, pero eso es lo de menos.
Lo encontré casualmente, pero eso es lo de menos.Lo ví y me gustó
Siento un especial gusto por la pintura de Rembrandt. No sé explicar por qué. Y de hecho éste no será el lugar para esa explicación. Posiblemente eso sea en otro momento.
Simplemente elegí este cuadro porque al verlo me vinieron a la mente muchas cosas que ahora se usan para escribir. Este post sale escrito directamente de un teclado de computadora.
Esto quiere decir que he prescindido de la hoja de papel en blanco, de la pluma o el lápiz. Y me dedico a plasmar ideas directamente frente al monitor.
¿Cuántas cosas se han perdido dando paso a la modernidad?
Muchas..... muchas.....
Y se seguirán perdiendo otras, de eso estoy segura.
Pero, ¿cuántas de esas cosas perdidas nos serían actualmente útiles?
Simplemente, el tener que afilar la punta de la pluma de un ave implica una gran cantidad de conocimientos técnicos y de herramientas: primero, hay que saber elegir la pluma del ave, supongo que no sea ni muy larga ni muy corta; que no pese mucho, que no sea tan ancha. No sé qué otra cosa más pensar. ¿Servirá la pluma del ala de cualquier pato o ganso? ¿o las de gallo?
¡Ah, qué cosas se me ocurren! ¿Y costarían muy caras?, ¿o las tomaría uno directamente de sus aves de corral? Pero pienso que eso no funcionaría si se vive en una ciudad y el personaje retratado aquí por Rembrandt es un burgués (mínimo) si no es que un gentil-hombre o algún noble.
Además hay que pensar en el tipo de navaja que se necesitaría para poder afilar la punta. Sólo sé que actualmente los únicos que utilizan navajas para afilar las puntas de sus lápices son los dibujantes o lo diseñadores gráficos (cuando usan lápices). No les gustan los sacapuntas que porque no obtienen la finura que necesitan. Eso me han dicho.
Estaba viendo el papel en el que va a escribir el personaje en la pintura. Es sólo una hoja, medio extendida. ¿Y la tinta? Ésa no la veo. Tampoco veo el tintero. He aquí dos implementos que ya no se usan. Bueno, pienso que sí, pero ya no tanto, si no, no venderían "plumas fuente" ¡muy caras por cierto! en algunos almacenes.
¿Tengo que sentir nostalgia por lo que ya no existe? ¿por lo que no viví, pero lo veo en distintas imágenes?
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