Dubito, ergo cogito, ergo sum
Descartes






martes, 29 de septiembre de 2009

¡OH, DESILUSIÓN!

Acostumbro estar al pendiente de las noticias.
Le cambio frecuentemente al radio y voy buscando a ciertas horas algunos noticieros, más por los comentaristas que por lo que en sí dicen, pues todos, absolutamente todos dicen las mismas noticias: a cuántos mataron ese día o el anterior, en dónde está el tráfico y no se puede pensar siquiera en avanzar, la catástrofe natural del día y el último chisme político (desde la aparición y/o declaración de algún ex-presidente hasta los devaneos del presidenciable). Poco me gusta oir los chismes del espectáculo y definitivamente no oigo los deportes.
Todo eso lo redondeo con la lectura del periódico del día, más que nada de los editoriales en donde se pueden leer distintos puntos de vista del mismo asunto.
Y me gusta seguir algunas noticias, día tras día, hasta su conclusión (cuando la hay) o ver cómo se opacan ante un nuevo suceso.
Eso fue lo que me hizo seguir si no tan de cerca, sí atentamente aquélla levantada de mano de un extraño por un político muy conocido en un templete en donde le pregunta "Y tú, ¿cómo te llamas?" y después de eso, invitar a toda la gente a votar por él. Y luego decirle "No te la vayas a creer".


El problema no fue ése, realmente. Ahora lo sé.


El problema es que ¡yo sí me la creí...!

sábado, 26 de septiembre de 2009

LA TARDE CON LOS AMIGOS

Fue toda una odisea entrar hoy al Centro.
No recuerdo haber escuchado o leído que iban a cerrar al tráfico vehicular la entrada al Centro Histórico. Y nos fuimos en coche al lugar donde nos reuniríamos a comer.
De haber sabido que estaba cerrado, hubiéramos dejado el coche en algún estacionamiento junto al Metro, y hubiéramos llegado hasta allá en la "limusina anaranjada".
Hicimos todo un ejercicio de voluntad de no enojarnos, de no ponernos de malas por este inconveniente, que cada día se vuelve cotidiano en la Región más Transparente.
Llegamos al sitio. Olvidado el inconveniente (o sea el tráfico) que nos retrasó por más de una hora, nos saludamos y nos dispusimos a pasar un buen rato.
Fue muy gratificante hablar de todo y de nada. Sonreir, bromear, estar con aquéllos que se quiere bien en una tarde fría y húmeda, pero benevolente hoy con los capitalinos.
Pocos son los tiempos que tenemos para reunirnos con los amigos pues siempre argumentamos otros deberes, ya sea familiares, laborales o de tiempo, y descuidamos a aquéllos que quieren estar con nosotros por el simple hecho de querer hacerlo. Porque sí, nada más porque sí.
Estas convivencias son pequeñas palmaditas a nuestra alma, pequeños abrazos a nuestro ánimo que debiéramos darnos más seguido para que cada día se nos abriera como una verdadera oportunidad de seguir adelante.

jueves, 24 de septiembre de 2009

BESAME MUCHO

Me causó un gran gusto saber que esta semana escribiríamos con este tema.
El título me llevó inmediatamente a pensar en la canción de Consuelito Velázquez.
Sé que es la canción en español más cantada, con más interpretaciones en el mundo de la música.
La han interpretado desde Frank Sinatra hasta Andrea Bocelli. Los Beatles y Plácido Domingo la grabaron. La cantó Pedro Infante en no sé qué película y es una preferida de las orquestas.
Yo elegí la interpretación de Ray Conniff, que me trae muy gratos recuerdos, y es la que he insertado en la barra lateral del blog para que sea escuchada mientras se lee esto.
Pensé que a mi papá le hubiera gustado escuchar la versión con Nat King Cole, y a mi mamá la directa con Consuelito Velázquez. A uno de mis hermanos, fan de Los Beatles, escucharla con ellos. Y a un par de amigas con Frank Sinatra.
No importa quién la interprete, lo que importa es la canción en sí.



Espero que los del grupo HablandoAndo hayan sido más creativos que yo, porque hoy, lo que se dice hoy, sólo quise hacer remembranzas.
Sol, Itaka, Ixab, Alonso, Jenny, PV, Efra

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LA BALADA DE LA VUELTA DEL JUGLAR

Con este título encontré esta hermosa poesía de Luis G. Urbina.
Y el comentario que dice que "Urbina personifica al dolor y dialoga con él... ¿qué nos quiere decir el poeta?... ¿que el dolor cuando es un recuerdo es menos cruel que cuando se vive...?
Yo no lo sé, pero hoy no siento dolor.
No es éste mi sentimiento. Tampoco lo ha sido en esta temporada.
Pero leer a Luis G. Urbina ha removido cosas personales. Y la verdad es que me ha gustado mucho acercarme a su obra, que fragmentadamente he leído.
Debo escribir, además, que me gusta mucho esta manera de hacer poesía, con rima. Porque guarda una cadencia, un ritmo que te permite leer de otra manera.
Y he podido darme cuenta también que ha valido la pena su lectura.

LA BALADA DE LA VUELTA DEL JUGLAR

─ Dolor: ¡qué callado vienes!
¿Serás el mismo que un día
se fue y me dejó en rehenes
un joyel de poesía?
¿Por qué la queja retienes?
¿Por qué tu melancolía
no trae ornadas las sienes
de rosas de Alejandría?
¿Qué te pasa? ¿Ya no tienes
romances de yoglería,
trovas de amor y desdenes,
cuentos de milagrería?
Dolor: tan callado vienes
que ya no te conocía...

Y él, nada dijo. Callado,
con el jubón empolvado,
y con gesto fosco y duro,
vino a sentarse a mi lado,
en el rincón más oscuro,
frente al fogón apagado.
Y tras lento meditar,
como en éxtasis del olvido,
en aquel mudo penar,
nos pusimos a llorar
con un llanto sin ruido...

Afuera, sonaba el mar...

martes, 22 de septiembre de 2009

ECONOMÍA DOMÉSTICA

He aquí la regla de oro, el secreto del orden:
tener un sitio para cada cosa
y tener
cada cosa en su sitio. Así arreglé mi casa.


Impecable anaquel el de los libros:
un apartado de novelas,
otro para el ensayo
y la poesía en todo lo demás.


Si abres una alacena huele a espliego
y no confundirás los manteles de lino
con los que se usan cotidianamente.


Y hay también la vajilla de la gran ocasión
y la otra que se usa, se rompe, se repone
y nunca está completa.


La ropa en el cajón correspondiente
y los muebles guardando las distancias
y la composición que los hace armoniosos.


Naturalmente que la superficie
(de lo que sea) está pulida y limpia.
Y es también natural
que el polvo no se esconda en los rincones.


Pero hay algunas cosas
que provisionalmente coloqué aquí y allá
o que eché en el lugar de los trebejos.


Algunas cosas, por ejemplo, un llanto
que no se lloró nunca;
una nostalgia de que me distraje,
un dolor, un dolor del que se borró el nombre,
un juramento no cumplido, un ansia
que se desvaneció como el perfume
de un frasco mal cerrado.


Y retazos de tiempo perdido en cualquier parte.


Esto me desazona. Siempre digo: mañana...
y luego olvido. Y muestro a las visitas,
orgullosa, una sala en la que resplandece
la regla de oro que me dio mi madre.
Rosario Castellanos
(1925-1974)

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿VIVA MEXICO?

Salimos lentamente del andén Zócalo del Metro.
Íbamos a la presentación multimedia a la que había invitado el Gobierno (no sé si Federal o del D.F.) en el Zócalo de la Ciudad de México. Tranquilos, sin prisas, animados caminábamos lentamente en medio de un mar de gente que pasaba por los torniquetes de la estación a la única salida abierta a esa hora: la que va rumbo a la Catedral Metropolitana (1er. error: una sola salida abierta y sin avisar). Nos detuvimos. Ya no caminábamos. Y empezaron los chiflidos, así, iguales a los que oyes en el cine cuando la función no empieza. Nosotros sólo sonreimos y en silencio, un poco entre apreturas, esperamos, no sé qué, pero esperamos. Yo la verdad me empecé a desesperar "Esto es lo que no me gusta ¡tanta gente! ¡demasiada!" Mi amiga y su hija sólo me vieron sonriendo.
Caminábamos muy lentamente. Y los chiflidos aumentaban.
Yo no entendía por qué nos deteníamos. Por qué, nos parábamos. Por qué en cierto momento no caminábamos. Cuando salimos a la Plaza de la Constitución por esas escaleras nos dimos cuenta por qué: estaba cerrada la "caminada" derecho, en linea recta; sólo podías caminar dando vuelta a la derecha, como yendo a la calle de Moneda (2do. error: sólo puedes dar la vuelta a un lado y los puestos callejeros obstruyendo ésa vuelta).
Ya afuera, sobre el costado izquierdo de la Plaza, intentamos movernos a la derecha. No pudimos. Seguimos a alguna personas, que sin oir las recomendaciones de dos o tres hombres con gafetes les decían que "por ahí no....". Pisaban los arbolitos y prados llenos de flores, sin importarles nada. El chiste era pasar.
Yo sugerí darle la vuelta a Palacio por Correo Mayor. "No", me dijeron los cuates. Optamos por irnos atrás de Catedral, por Guatemala y llegamos hasta enfrente del Monte de Piedad. Ahí, enfrente, unos danzantes iniciaban su ritual sahumando con copal el lugar. Unos vendedores ambulantes más adelante pudimos observar que podríamos acceder por ahí al centro de la Plaza. Error, pienso, nuestro. Toda la gente que iba pensaba lo mismo.
Sugerí subir a cualquiera de las terrazas de los restaurantes del sitio. Aceptada la idea intentamos llegar a 5 de Mayo. ¡No se podía caminar! (3er. error: no había vallas ni nada que te dirigiera) A duras penas conseguimos llegar a una tienda de artesanías que tiene justamente un restaurant en su parte alta. No pudimos llegar al restaurant porque no teníamos reservación. Ahí nos quedamos, en la planta baja, platicando, sin ver la primera presentación. Esperamos a ver si nos podíamos salir de aquel lugar e irnos a casa. Pero no, no pudimos salir. A lo lejos se oían unas voces, jóvenes "¡Queremos salir! ¡queremos salir! ¡queremos salir!" Y la presentación seguía su curso. Y nosotros sin ver nada.
Terminado el espectáculo, intentamos movernos. Irnos. No pudimos. No hubo modo. Ahí nos quedamos otro rato esperando, no sé qué, pero esperando.

Al fin, después de un rato, empezamos a ver movimientos de personas. "¡Ya vámonos!" "Pero si no hemos visto nada, ¿cómo nos vamos a ir?" "No importa, ¡ya vámonos! Hay demasiada gente y es mejor salirnos ahorita" Y empezamos a movernos. Nos metimos materialmente en un río de gente y nos dejamos llevar.

De pronto, sorpresivamente, se fueron abriendo espacios que nosotros aprovechamos y que nos llevaron al centro de la plancha del Zócalo. Justo atrás del asta bandera. Ahí, ya bastante despejado, esperamos al inicio de la siguiente presentación, la que vimos tranquilamente, sin apretujones, sin sobresaltos.

Terminada ésta, satisfechos, comentando alegremente, nos fuimos rumbo a 20 de Noviembre, para ir después sobre Pino Suárez. No pudimos llegar ni a la mitad de la primera cuadra. Detenidos materialmente no caminábamos nada. "¿Por qué...? ¿Por qué no avanzamos?" Y la gente seguía acercándose más, amenazando nuestra integridad física, sintiendo cómo el de atrás te empuja y te aprieta contra el de adelante. Y había niños, y ancianos, y mujeres embarazadas. Y todos intentando salir. Pero, no avanzábamos. No alcanzábamos a ver por qué.

Cuando llegamos a la esquina de Venustiano Carranza y 20 de Noviembre entendimos el por qué: la calle estaba cerrada por un montón de gente que intentaba entrar a la Plaza de la Constitución. O dicho de otra manera: un tapón de gente, que venía de Izazaga estaba parada sobre todo 20 de Noviembre esperando entrar al Zócalo (4to. error: otra vez, ¿las vallas? ¿dónde están las vallas? ¿dónde están los organizadores diciendo que por un lado se entra y por otro se sale?). A alguien le oí decir que eso estaba muy congestionado, que había mucho tráfico. Yo sólo respondí: "pues que construyan un segundo piso y que cobren por circular en él". Risas de los cuates, lo que hizo que el ambiente se distensara un poco, pero las apreturas no, ¿eh?

Por fin, pudimos dar la vuelta a la derecha y llegamos, ya más holgadamente a 5 de Febrero.

Caminamos hasta Bolívar para encontrarnos con otras amigas a las que perdimos desde la salida del Metro y nos reunimos para comentar los incidentes.


Hoy, ya más tranquila, recupero las noticias en el periódico: aglomeraciones, falta de organización, ausencia de vigilancia, insuficientes guardias, Protección Civil rebasada, algunos perdidos y encontrados, algunos desmayados, "saldo blanco" como reporte.


Y me enteré, también, que al espectáculo invitó el Gobierno Federal.
Foto: de La Jornada; Ma. Luisa Severiano;
Domingo 20 de Septiembre de 2009

domingo, 20 de septiembre de 2009

...Y PALACIO NACIONAL SE LLENÓ DE FLORES

sí, verdaderamente.
Frente a mí, ahí parados donde estábamos, por el asta bandera, no lo podíamos creer: la luz sobre la fachada total de Palacio Nacional hizo que el hermoso frente se cubriera de flores: azules, rosas, amarillas, rojas, blancas, moradas. Enmarcadas en fondos azules y rosas mexicano las flores hechas por los artificios de luz nos hicieron olvidar las penurias pasadas para llegar ahí y ver el espectáculo.
Convocado por tres días (17, 18 y 19 de Septiembre) fuimos el último día.
Pudimos ver la segunda presentación en una Plaza de la Constitución totalmente obscura, que sobrecogía no sólo por su grandeza, sino también por sus imponentes construcciones a los que de alguna manera los que vivimos en esta Ciudad nos "hemos acostumbrado".
El cielo, despejado para esa hora, sólo permitía ver una estrella solitaria, muy brillante que desafiaba con su fulgor la intensidad de luces que surgían de la gran plaza.
Ambientada con música mexicana una parte de la presentación, y en otro momento con fuegos artificiales salidos de atrás de Palacio Nacional, la sucesión de imágenes hechas con luz (o macroproyecciones, como leí por ahí que se llaman) nos asombraron.
Vimos moverse la fachada, venirse hacia nosotros y retirarse, la vimos desvanecerse como quien quita una tela arrancándola y ver aparecer en la parte descubierta otras imágenes igual de grandiosas. Vimos una pirámide, una trajinera deslizarse en un fondo bellísimo azul lleno de peces, vimos el Escudo Nacional, y también vimos calaveras danzarinas, letras deslizándose de derecha a izquierda, de arriba a abajo y viceversa con palabras que han sido significativas en la Historia Nacional. Y vimos personajes de la historia de México a través de los murales de Diego Rivera, (ésos que están en las escaleras de Palacio) y creo, no estoy segura, de los murales de O´Gorman.
Y vimos también las palabras



VIVA MÉXICO


a todo lo largo y ancho del edificio.
Hermosa presentación que te mueve no sólo a disfrutar y maravillarte, sino también a reflexionar.

Estas imágenes no son de lo que vimos. Son de la Catedral de Chihuahua, en un espectáculo del Tricentenario de la Ciudad en 2008. Las tomé del Blog 614blog.blogspot.com y expresan muy cercanamente lo que ví.

martes, 15 de septiembre de 2009

COMO PARTE DE LOS FESTEJOS

No acabo de aprender el manejo de ciertas cosas en el blog (o si lo digo de otra manera: no sé cómo poner un video aquí, sólo pude poner el link).

De todo aquéllo que ví para el post del día de hoy, encontré este link
A mí me gustó.
Te invito a que lo veas.

http://www.youtube.com/watch?v=7G-U82PriO0

lunes, 14 de septiembre de 2009

LAS FIESTAS PATRIAS

Pues no hay de otra: ya estamos aquí listos para festejar el inicio de la Independencia.
La casa ya está arreglada.
Una gran bandera fue desplegada en la azotea de la casa y da a la calle viéndose magnífica en sus colores, (yo pienso eso, a mí la bandera de México me gusta; me gusta el Escudo Nacional y su significado)
Dentro, en la sala y en el comedor ya están los adornos alusivos.
Sólo falta poner un mantel y adornar la mesa con los platos de barro.
Y esperar la cena.
¿Qué habrá...? Pues yo ya pregunté a los de casa qué es lo que quieren. Todos ya opinaron y en la cocina ya se empiezan a acumular aquéllos ingredientes que le darán forma a la cena de mañana.
Aunque hoy y mañana hay que trabajar, ya están parte de los ingredientes...
Desgraciadamente no habrá pozole. No lo sé hacer. ¡Ni modo! Aunque una de mis amigas me invitó a su casa, pero yo ya me negué. Aquí vendrá la familia. Bueno, ¡ya será para después! puesto que le dije que me guardara un poco. Ella sólo sonrió.
He procurado rodearme de este espíritu mexicano para festejar estas fechas y procuraré extender los festejos hasta el día 27, que es la fecha de la Consumación de la Independencia. ¡Qué buen pretexto!
Y también ya está la música.
Y encontré por ahí un libro sólo de poesía mexicana. Algunos poemas, cortos, ya los he leído a los chiquitos de la casa. Y hemos comentado eso. Esa ha sido la parte lenta, pero segura de irnos preparando para la fiesta. Y a ellos se les ha comprado su bandera, sus cornetas y sus tambores y aunque hemos buscado de esos cascos de cartón-piedra que hace muchos muchos años se vendían en los mercados o en los puestos de la calle, no los hemos encontrado. Bueno, ya ni modo.
Pues felicidades a todos aquéllos que me leen y sienten este orgullo de ser mexicanos, no sólo en estos días, sino también en el resto del año. Y que también, trabajan por ello.
¡Viva México!

lunes, 31 de agosto de 2009

SE ACABÓ EL MES

Hoy, lunes 31 de agosto, ha terminado el octavo mes del año.
¡Gran Descubrimiento!
Y también, ha terminado ese "inter" que hacen los meses de Julio y Agosto (al menos en mi vida y de otros a mi alrededor) en que no hay nada.
Sí, no hay nada qué hacer, qué festejar, por qué alarmarse, o por qué entusiasmarse.
Algunos me dirán que se fueron de vacaciones. Pues, sí, a lugares llenos de gente y a ser maltratados por los que viven del turismo.Y claro, argumentarán también que es el único tiempo que tienen para salir de vacaciones. Yo les he preguntado ¿y por qué no sales mejor en temporada baja? ¿por qué no pides realmente unos días en tu trabajo y en la escuela de tus hijos (si los tienes) y sales?
Otros me dirán que hay tanto qué hacer con los niños en casa, y eso es una monserga. O como quien dice, ¿los niños estorban?
Algunos más reflexionarán sobre el hecho de trabajar dos días más en estos meses que tienen 31 días, y que están uno junto del otro, sin esa alternancia que tienen el resto de los meses (30/31 días).

Pues simplemente ahí está la reflexión.
Y esperaré a mañana, que inicia el MES DE LA PATRIA.











¡Ah! Casi lo olvidaba:
El 11 de Agosto cumplí TRES AÑOS publicando en el blog...
(mmmhhh cómo pasa el tiempo)

lunes, 24 de agosto de 2009

ESCRIBIENDO POR ESCRIBIR


...sólo por el gusto de hacerlo; sólo por no dejar.
Éso es lo que quiero hacer hoy. Escribir por escribir.
Sin tema específico. Sin referencia a noticias o acontecimientos del día. Sin complacer a nadie o por extrañar a alguien.
El ejercicio de escribir tiene que ser diario y sin miramientos, digo yo. Hay que practicar y practicar a fin de obtener cada vez más soltura en este gusto.
Porque al fin y al cabo eso es: un gusto.
Y pienso en los días de escuela en donde la maestra de Español, o el maestro de Literatura o la maestra de Taller de Redacción, cada uno en su momento, dejaban un tema para escribir y traerlo, bien presentado y con bonita letra para la siguiente clase. ¡Qué difícil, pensábamos, a veces, que eso era!
Pues hoy, después de meterme por ahí a leer algunos blogs que sigo, decidí escribir sólo por hacerlo. Simplemente por que sí.

jueves, 20 de agosto de 2009

DOS


Saber que antes del dos está el uno es muy fácil.
También saber que tenemos dos manos, dos pies, dos ojos, dos pulmones y dos riñones, entre otras cosas, es cuestión de enterarse más tarde o temprano.
Estar acostumbrado a comer a las dos de la tarde es producto de una repetición de hábitos que no logran ser cambiados por las obligaciones diarias.
Saber que una pareja esá formada por dos personas y que las familias "ideales" tienen dos hijos es la situación deseable.
Reirse por el hecho de que a Bartola, la de la canción de Chava Flores, le dejaron dos pesos para pagar la renta, el teléfono y la luz es síntoma de buen humor.
¿Qué más dos quieren?
No se me ocurren otros.
Me iré a leer lo que escriben Ixab, PV, Sol, Alonso, Itaka, Jenny o Efra

domingo, 16 de agosto de 2009

PREMIO AMBIENTAL GOLDMAN

Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología.
El año de 2008 lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que lleva realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.
El nombre de la recompensa es
"Premio Ambiental Goldman" (
www.goldmanprize.org/theprize/about_espanol).
Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos Estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman y consta de una dotación de 150,000 USD y se entrega cada año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos).
Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países.
En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.
A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol". Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.
Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.
¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: el tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro:
la erosión.
En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificación.
Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.
Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.
Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria.
Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región.
Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía. Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente.
Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.
Hoy la Mixteca Alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.
Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales..
Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación.
Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.
Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.
El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas.

En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes, esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.

jueves, 13 de agosto de 2009

CASA BLANCA

Los colores son importantes cuando se trata de pintar la fachada de una casa.
Hay que saber combinar los muros con la herrería y con las cortinas (si es que las habrá) para que el efecto estético sea agradable.
Por eso es que a veces le pensamos mucho para pintar la fachada de nuestra casa, más que para pintarla en el interior. Hay que mostrar que se tiene buen gusto y, por supuesto, exhibirlo.
Y no quedan fuera de este concepto los edificios de gobierno de algunos países, que decidieron nombrar las sedes de los despachos gubernamentales con el color predominante de su fachada.
He aquí un listado, más que blanco, colorido:

La Casa Blanca de Rusia (Белый дом) también conocida como la Casa Blanca Rusa, es el edificio parlamentario en Moscú. Su construcción comenzó en 1965 y fue finalizada en 1981.
Actualmente es la Casa Rusa de Gobierno.






La Casa Blanca (The White House) es la residencia oficial y principal lugar de trabajo del presidente de los Estados Unidos. Basada en un
proyecto de la Villa Rotonda de Palladio es de estilo renacentista neogriego o neoclásico en América, que fue ideado por George Washington y construido en 1790. Un incendio casi la destruyó en 1814 y al ser reparada fue pintada de blanco. Formalmente éste edificio recibió los nombres de Palacio Presidencial, la Mansión Ejecutiva, hasta que el presidente Theodore Roosevelt lo llamó «La Casa Blanca»




La Casa Rosada es la sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina y Monumento Histórico Nacional; en él se encuentra el despacho del Presidente de la Nación Argentina. Su color característico es rosado y es considerado uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires. Alberga además el Museo de la Casa de Gobierno, con objetos relacionados con los presidentes del país.





Castillo Azul de San José, Costa Rica es el nombre de una antigua edificación que pertenece actualmente al poder legislativo de la República y alberga parte del Congreso. En el pasado sirvió de Casa Presidencial.
Construido en 1911 por don Máximo Fernández Alvarado, El estilo de la "casa europea" tiene una influencia colonial y mediterránea. Decorado con granito italiano y pisos andaluces, amueblado con finos muebles europeos. Contiene seis salones, entre los cuales el comedor, del que se dijo era el más grande de la ciudad.




Y me encontré casas de otros colores, por ahí, buscándole, para que no quedara todo en "Casa Blanca"

Casa Amarilla; Brasil








Casa Roja; Brasil





Casa Morada (Hotel); Chiapas.

















Casa Azul (Museo Frida Kahlo); Coyoacán D.F.














Checa la "Casa Blanca" de Ixab, PV, Sol, Itaka, Jenny, Alonso, Efra

miércoles, 12 de agosto de 2009

GOOOOL

Eran casi las cinco de la tarde, creo...; porque no traía reloj.
Iba subida en la micro, por Coyoacán, disfrutando de una tarde soleada hermosa y pasando por las calles del Centro de esa Delegación, cuando de pronto, se oyó un grito, que cubrió el entorno: "¡Gooooool!" y el eco repartió el grito por el lugar, y lo llevó por todos lados.
Nosotros (los pasajeros y el chofer de la micro) veníamos oyendo unas"duranguenses", bastante malas por cierto, pero pues ni modo de decirle al chofer "¡ya cámbiale!" La verdad los choferes de las micros en la Ciudad de México no se caracterizan por su buen gusto musical (ni en selección, ni en volumen).
Pero, bueno, como venía escribiendo, el ¡gooool! coreado no sé por cuántas voces salidas de todos lados inundó el espacio.
Y al mismo tiempo salió un joven saltando de la taquería/cervecería donde estaba, y pegó unos saltos que ya los quisieran muchos para sus momentos más felices. Los brazos en alto, la cara sonriente, corría de un lado a otro lleno de un gusto inmenso, de una sonrisa que no le cabía en el rostro. Varios, nos lo quedamos mirando, y él, en respuesta, volvió a gritar "¡goool!, ¡goool! ¡goool! ¡ya van dos a uno!" y corrió nuevamente de un sitio a otro y levantó nuevamente las manos mostrando con sus dedos el marcador.
El chofer de la micro apagó inmediatamente su música ("¡qué bueno!", pensé) y puso el radio para oir las incidencias del juego. Faltaban diez minutos para que terminara el partido y sólo había que esperar el final para decir que "México le había ganado a los Estados Unidos".
Ya no me enteré de más.

Cuando llegué a casa me dijeron que "¡México le había ganado a Estados Unidos!" con una sonrisa de todos.
Y después ¿qué viene?
Pensé en el Ángel de la Independencia.

Las noticias de la noche no me permitieron equivocarme: los gustosos capitalinos fueron a festejar el triunfo al Ángel.

¡México le ganó 2-1 a Estados Unidos!

¡Fabuloso!


Ya no importa que hoy en la mañana nos hayamos despertado con la noticia de que México no tiene dinero para nada (eso dijo Carstens) y que la única solución para conseguirlo es subiendo impuestos y quitando subsidios.
Tampoco importa que no haya agua en el Distrito Federal y que el racionamiento vaya a ser de 30% (simplemente ayer en mi colonia no hubo ni gota por varias horas y no nos avisaron).
Mucho menos importa que en México se paguen las tarifas más altas a nivel de telefonía fija y móvil dentro de los países de la OCDE.
Ni importa tampoco que tengamos el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil. Y que las vacunas para el rebrote de la influenza no alcanzarán ni para la décima parte de la población del país.

¿Saben qué...? ¡México le ganó a Estados Unidos 2 a 1 en el futbol!

Eso es lo que importa.

jueves, 6 de agosto de 2009

OBAMA

Ahora que lo pienso, Obama ¿es nombre o apellido?
(¡Hey!, le grito a mis sobrinas ¿es nombre o apellido?)
Me suena a ambos, porque simplemente es un nombre muy alejado de mi contexto cultural
¡Ah!.... ¡ya me lo dijeron! ¡Es apellido! El del Presidente de los Estados Unidos.
No estoy aquí descubriendo el hilo negro sino simplemente empiezo a divagar sobre un tema, el tema semanal del Grupo HablandoAndo, y sobre el que hay que escribir.
Difícil tema, si he de admitir que aparte de que Obama es el nombre del Presidente de los Estados Unidos no conozco nada que lleve ese nombre, o algo a qué nombrar así.
Ni siquiera se me había ocurrido que existiera una palabra así para utilizarla como nombre de mascota, de lugar, de calle, de actividad lúdica, de referencia personal o simple "santo y seña" con los amigos.
Claro que para escribir con este tema hay que pensarle.....
Y sigo pensando.
Es por esto la divagación que aquí ahora plasmo.
Simplemente me viene a la mente una y otra vez la imagen del primer Presidente afroamericano en la historia de aquél país. También viene a mi la imagen de su esposa (¿cómo se llama?) a la que se considera una mujer con muy buen gusto para vestir, y la imagen de sus dos hijas (¡ni idea de cómo se llamen!) Y también viene a mi la imagen de Hillary Clinton, mujer a la que derrotó al conseguir la nominación presidencial de su partido y que ahora es su Secretaria de Estado.
Ni hablar, no se me ocurre qué más escribir.
Espero que Efra, Itaka, Alonso, Sol, Jenny, Ixab o PV hallan tenido más imaginación que yo.
Espero....

martes, 4 de agosto de 2009

DEL TRÁFICO EN LA CIUDAD

Leyendo las noticias del día de hoy, me encontré con una que me gustaría comentar.

La noticia habla de el caos vial que se ha ocasionado en el Eje 1 Poniente de la Ciudad de México. Este Eje, para el que no conozca la Ciudad de México, o aún conociéndola no tenga la menor idea de cuál es, en uno de sus tramos se llama Av. Cuauhtémoc, y es una de las principales avenidas de la Ciudad de México junto con el Eje Central, Insurgentes, Reforma, por mencionar algunas. Pues resulta que el caos vial no es el de siempre, sino que ha aumentado y ha ocasionado un gran disgusto a los automovilistas y choferes del sistema de transporte público de esta Ciudad.

Nuestro Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, inauguró el Sábado 1 de Agosto el "Corredor Cero Emisiones" en el Eje Central Lázaro Cárdenas. Este "Corredor" consiste, por lo que sé y entre otras cosas, a dos carriles exclusivos para los trolebuses (que por cierto, aumentaron su pasaje un 100%) y serán el único transporte público que pueda circular por el Eje Central. Sacaron de ese Eje a los microbuseros y los cambiaron a otras rutas, una de ellas el Eje 1 Poniente.

Lo hicieron sin avisar... bueno, no avisaron con el debido tiempo. De hecho, el cambio de ruta se logró por una serie de acuerdos en las últimas horas del día 31 de Julio.

Esta es la causa del caos vial.

No avisar, porque el acuerdo se logró en las últimas horas del 31 de Julio.

Y lo repito porque no avisar ha sido la constante de este gobierno en materia vial.
De pronto, amanecemos conque nos cerraron una calle y ¡búscale por dónde salir! Y a ver hasta cuándo la abrirán, y a ver hasta dónde es el cierre.

No estoy en contra del mejoramiento vial de la Ciudad. Es necesario. Pero lo menos que pueden hacer nuestras autoridades es avisar, con tiempo, cuáles serán las vialidades afectadas y así poder programar nuestros traslados de otra manera.

miércoles, 29 de julio de 2009

¡ESO QUÉ!

─ Lichita... ¿puedo hablar con usted?
Y me acerqué, temeroso, de que me dijera que no.
Soy un hombre, aquí lo reconozco, débil de carácter, fácilmente manipulable, y que ante cualquier amenaza a mi espacio laboral o personal me achicopalo fácilmente. Ésa es la causa por la cual no tengo pareja actualmente. Mi esposa y dos hijos me dejaron; se fueron a buscar otras fortalezas, otras seguridades. Bueno, eso dijeron...
Lichita, mi jefa, volteó a verme con esa cara que siempre pone cuando alguien llega y la interrumpe en su trabajo: ceño fruncido, ojos retadores, ni una sonrisa.
─ Sí. Pero sea breve, Agustín, que tengo mucho trabajo. Y ya sabe, no me gusta que me interrumpan cuando estoy haciendo esto, porque me desconcentran. ¡Ya lo sabe! Bueno. Pues ya le estoy poniendo atención. ¿Qué se le ofrece? No tengo mucho tiempo, ya se lo dije. En un rato más llega el Ingeniero y ya sabe usted cómo es. ¡Uf, y yo sin terminar esto!... A ver, a ver... ¿me decía?
─ Lichita, es que...
─ Es que ¿qué...? ¿Necesita otro permiso para faltar el fin de semana? No. Ya sabe que no hay más permisos ¡y menos para usted! ¡y menos en esta temporada! ¡tanto trabajo que hay...! ¿terminaron de hacer el inventario en el Área de Materiales? ¡Pues yo creo que no!, porque no me han mandado la información....
─ Lichita, no quiero otro permiso─ me atreví a decir, interrumpiéndola. Y digo "me atreví" porque a Lichita nunca le ha gustado que la interrumpan. Pero esta vez, me había armado de valor para hablar con ella. Era importante que le dijera lo que le iba a decir. Por eso, lo repito, me armé de valor.
─ Bueno, lo escucho─ me dijo, sentándose, pero revisando unos papeles encima de su escritorio. No levantó la vista.
Escritorio de por medio, yo, sin que me lo ofreciera, me senté frente a ella. Pero eso, he de decirlo, me impuso una barrera física que yo no quería tener. Me quedé callado un rato. Movía mis dedos, entrelazándolos uno contra los otros, y a ella, la miraba a la cara.
Recorrí su rostro por enésima vez: el pelo negro, corto, peinado muy descuidadamente, la hacía ver más joven de lo que realmente era. Además, tenía unos pequeños reflejos que se remarcaban con los rayos del sol que penetraban apenas por el ventanal de su oficina a esa hora. Su rostro, blanco, con arrugas alrededor de los ojos, hacían que éstos se vieran ligeramente alargados y subrayaban el color miel de sus pupilas, que ahora, debo decirlo, yo no veía, pero que me sabía muy bien. El cutis terso, bien cuidado, contrastaba con sus labios delgados, sin pintar, pero en los que yo adivinaba una sonrisa leve que a mi, no me mostraba. No sé si a los demás.
─ Lichita, lo que vengo a decirle hoy es algo personal.
Ella, arqueó sus finas cejas, y se me quedó mirando. Sus ojos se clavaron en los míos. Eso fue lo que me dio valor para pararme de la silla donde me había sentado, y levantándola, llevarla justo al lado de ella. Ella, sorprendida, no sé si por mis palabras o por mi actitud se hizo a un lado, y se puso a la defensiva.
─ ¿Algo personal? Agustín, por favor, estamos en una empresa, en horas de trabajo. No veo por qué se acerca usted a mi para hablar ¡de cuestiones personales! Para eso está el Departamento de Personal. Para eso está el Licenciado Ortega. Vaya y trate sus asuntos personales con él.
─ Pero es que necesito que usted escuche lo que le voy a decir
─ ¿Usted a mi?
─ Sí.
─ Está bien. Pero le advierto algo: yo no remediaré, estoy segura, su asunto personal. Lo escucharé haciendo una excepción. Por que ya lo sabe usted bien, los asuntos personales se tratan en otro departamento. Sinceramente, Agustín, lo que me diga... mmmhhh...
─ Está bien. Con que me escuche, basta. Lichita, quiero habarle de un sentimiento que tengo...
─ ¿Un sentimiento? Por favor, Agustín, a mi ¡eso qué...!
─ ...la amo, Lichita

lunes, 27 de julio de 2009

NUEVAS COSAS

Hoy, hace un rato, sin proponérmelo, aprendí nuevas cosas.
Tienen que ver con el manejo de la computadora. Con eso de subir imágenes, manipularlas, guardarlas.
Para mí, cada cosa que hacía, me llenó de asombro. Me fui dando cuenta de la importancia de saber utilizar esta herramienta que ahora tengo en mis manos, y que, la verdad, sólo utililizaba como máquina para escribir.
Bueno, no tanto, porque a partir de que un sobrinito que tengo, de cinco años, me fue enseñando a manipular una lap, y después me enseñó otras cosas, con una paciencia impresionante (que ya quisiera yo para cualquiera de mis clases frente a los alumnos), me quedó esa idea de saber para qué sirve esta cosa.
Sé para lo que sirve. Bueno, eso creo.
Pero de nada me sirve saberlo si no sé cómo puedo utilizarlo para mi beneficio. Y el de los que me rodean.
Aprender es bueno.
Y aprendiendo es como no nos hacemos viejos.
Hoy, desde aquí, desde este teclado de computadora y frente a este monitor, quiero dar las gracias a todos aquéllos de los que he aprendido algo.

domingo, 26 de julio de 2009

IMAGEN PARA UN DOMINGO

En una presentación de Power Point sobre Vincent Van Gogh llegó a mi esta imagen.


No sé cómo se llama. Sólo tiene el año: 1889, el cual utilizaré para buscar después el título de esta pintura.
Lo importante para mi es lo que me recuerda: esas idas al campo con la familia donde comíamos tumbados en el pasto, y reíamos mucho, y corríamos más, y platicábamos de quién sabe cuántas cosas. O a veces, caminábamos por las veredas, pateando alguna piedra, recogiendo alguna flor y prometiendo guardarla como recuerdo de ese día.
Al final, recogíamos las cosas, cansados y volvíamos a casa alegres, satisfechos de haber pasado un buen día juntos.
Añoro esas idas al campo. Deveras...

miércoles, 22 de julio de 2009

¿REALMENTE PASÓ?

Oía con mucha atención a Bach. La Tocata y Fuga.
No sólo la oía. La sentía también. La disfrutaba.
Había llegado a buena hora a la Catedral y había elegido un buen lugar desde donde podría escuchar el concierto, esta vez gratuito, de uno de los mejores organistas del mundo.
El lugar se encontraba repleto. Y pensó "ya quisiera el Arzobispo esta concurrencia para la misa de 12" y sonrió.
Las notas arrancadas con entusiasmo del órgano catedralicio, recién restaurado, sonaban espléndidamente y las luces tenues, bajadas a propósito para esa presentación, hicieron más dramáticos los acordes.
La concurrencia, se sentía, vibraba. Era verdaderamente una excelente interpretación.
Raimundo se sintió transportado. Cerró los ojos para imaginar mejor. La música lo iba envolviendo poco a poco. Él, simplemente, se dejaba llevar.
De pronto, silencio. Largo. No ése que va entre pieza y pieza. Sino que éste fue más largo. Tanto, que tuvo que abrir los ojos, para saber qué pasaba.
Quedó perplejo con lo que vió. No logró reconocer el lugar. Pero aún así, no se movió de su sitio.
Se miró a sí mismo y la silla en que se había sentado.
No se reconoció.
No vestía igual. Y estaba sentado en un sillón de hermosos brazos de madera tallada, tapizado en un tela desgastada, más bien marrón.
Estaba solo. La habitación, en penumbras, no dejaba ver algo que él reconociera.
¿Cómo había llegado ahí?
Sintió miedo y volvió a preguntarse ¿cómo había llegado ahí?
Oyó una puerta abriéndose y entró alguien iluminando la estancia con una candelero de varias luces. El hombre sonreía amablemente y se acercó a Raimundo haciendo una reverencia y anunciándole que en un momento más "el Señor estaría con él, que le disculpara la tardanza, pero había tenido un contratiempo, pero que en seguida le atendería; que le ofrecía sus disculpas".
Raimundo quiso hablar. Preguntar en dónde estaba, pero el hombre diligentemente volteó, puso el candelero en una mesa y salió tan rápidamente como había entrado. Eso sí, no sin antes hacer un leve movimiento de cabeza y decir "con su permiso".
Raimunto volvió a quedar solo mirando a su alrededor.
Se puso de pie y empezó a recorrer la habitación donde estaba. A lo lejos, oía tocar el órgano, con maestría. Él, que era un aficionado, sí alcanzaba a percibir la buena ejecución. Y ésa, que ahora escuchaba, era una buena ejecución. Terminada la pieza, pasó un momento, y la volvió a escuchar, ahora con ligeras variantes. Era el mismo tema, no había duda, pero con otros adornos, con otros armónicos. El ejecutante se detenía, y retomaba el tema original y le hacía variaciones. Raimundo se sentía muy a gusto escuchando a lo lejos la ejecución al tiempo que miraba su entorno. Y de pronto, ahí, junto al candelero, encontró una partitura. La tomó e intentó leerla. Desgraciadamente no sabía música, pero la belleza de las notas escritas, su alineación, su paralelismo en el pentagrama, sus subidas y bajadas le impresionaron. Sonrió levemente deseando saber leer lo que sus ojos veían.
La partitura se componía de varias páginas. Él las recorrió todas y las dejó nuevamente en su lugar. La música seguía sonando allá lejos. Raimundo pensó en ir y buscar al ejecutante y sentarse silenciosamente junto a él y sólo escucharlo y felicitarlo cuando terminara.
Instintivamente, sin saber por qué, metió la mano en su bolsillo derecho y sintió un papel. Lo sacó. Empezó a leer: "... 9 de julio de 2009, a las 20 horas, en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México..."
─ ¡Señor! ¡señor! ¡despierte!
─ ¿Eh? ¿qué pasó? ¿dónde estoy?
─ En la Catedral ¿en dónde más? Ya terminó el concierto y vamos a cerrar ¡se quedó usted dormido!

sábado, 18 de julio de 2009

DIABLOS

Cuando ví esta imagen, tan roja, sobre fondo tan gris, tan urbano....

Cuando la ví, no sabía yo sobre qué escribir, no me inspiraba nada. Nada de nada...
¿Escribiría yo sobre el color? ¿o sobre las actitudes de los personajes? ¿sobre los personajes mismos? ¿sobre el entorno? ¿o sobre los que imaginaron en construir tales "diablos"?
Inventaba yo inicios de escritos, y ninguno me gustaba. No lograba hilar algo coherente.



Hasta que vino a mi esta imagen:
Se llama "La Danza" y es de un escultor del Romanticismo llamado
Jean Baptiste Carpeaux.
Forma parte de un grupo escultórico de la fachada principal de la Grand Opéra de París.
El personaje principal, ligeramente desplazado hacia la izquierda, es un genio alado, totalmente desnudo, acompañado de un niño juguetón a sus pies, que anima a bailar a un grupo de jóvenes, casi desnudas, en torno a él.
La obra contiene un gran dinamismo, con un ritmo circular destacado y es de una gran ligereza. Además, las figuras, que se inspiran en personas contemporáneas, están tratadas con gran naturalidad y expresan la alegría y la "joie de vivre" que caracterizó el París del Segundo Imperio, mediante rostros y miradas llenos de picardía. Fue causa de gran escándalo porque se consideraba un tema indecoroso y por el tratamiento excesivamente realista de los personajes.*



Ambos grupos se me hicieron semejantes porque:
> reflejan el gusto por "danzar" o por "moverse"
> las mujeres rodean al hombre
> el hombre, con los brazos levantados expresa una infinita alegría
> las mujeres, le rodean con los brazos y expresan una gran sensualidad









*Tomado de http://cv.uoc.edu/~04_999_01_u07/percepcions/perc86d.html

jueves, 16 de julio de 2009

IMAGINACIÓN

Quien hace arte (pintura, escultura, música, danza. etc.) siempre tiene a flor de piel la imaginación.
Ésta no es un privilegio de algunos.
Es un recurso de todos nosotros.
Pero no la usamos, y menos en nuestros días en que estamos tan bombardeados de imágenes por televisión, revistas, internet.
Debiéramos, en fin, ver menos e imaginar más.
Por eso, al leer algunas cartas que Vincent van Gogh envió a su hermano Theo, decidí copiar el fragmento de una de ellas para ilustrar (con palabras) lo que es la imaginación. Al lado de algunos párrafos añado las pinturas que pudieran ilustrar las referencias de van Gogh.
Sólo hay que leer e imaginar, no hay más.

"25 de Junio de 1889
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...Dos estudios de cipreses de este difícil matiz verde botella, he trabajado en ellos los primeros planos con empastamiento de blanco de albayalde, lo que da firmeza a los terrenos.
Creo que muy a menudo los Monticelli estaban preparados así. Arriba se pasa entonces otro color. Pero no sé si las telas son bastante fuertes para este trabajo...
He releído con mucho gusto Zadig o el destino, de Voltaire. Es como Cándido. Ahí al menos, la fuerza del autor hace entrever que queda una posibilidad de que la vida tenga un sentido, «aunque cuando conversan convienen en que las cosas de este mundo no marchan siempre al gusto de los más sabios».





Tengo un campo de trigo muy amarillo y muy claro, tal vez la tela mas clara que haya hecho.








Los cipreses me preocupan siempre; quisiera hacer algo como las telas de los girasoles, porque me sorprende que nadie los haya hecho todavía como yo los veo. En cuanto a líneas y proporciones, es bello como un obelisco egipcio. Y el verde es de una calidad tan distinguida. Es una mancha negra en un paisaje lleno de sol; pero es una de las notas negras más interesantes, de las más difíciles de captar exactamente, que pueda imaginar.
Luego hay que verlos aquí, contra el azul, en el azul para decir mejor. Para hacer la naturaleza, aquí como en cualquier parte, se precisa estar mucho tiempo. Así un Monthénard no me da la nota verdadera e íntima, porque la luz es misteriosa y Monticelli y Delacroix sentían esto. Pisarro lo decía muy bien hace tiempo; y Yo estoy todavía muy lejos de poder hacerlo como él decía que se debía hacer. Me pondría muy contento si pudieras mandarme pronto los colores; pero hazlo como puedas, sin molestarte mucho...


Creo que de estas dos telas de cipreses, aquella de la cual hago el croquis será la mejor. Los árboles son muy grandes y macizos. Un primer plano muy bajo con zarzas y malezas. Detrás de las colinas violetas un cielo verde y rosa con una luna creciente. El primer plano sobre todo está muy empastado, con mechones de zarzas que tienen reflejos amarillos, violetas y verdes..."
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La "Imaginación" de Efra, Jenny, Itaka, Alonso, Sol, PV o Ixab, podrá demostrarte que no miento.

miércoles, 15 de julio de 2009

DÍA DE LA SECRETARIA

Hoy, 15 de Julio, es "Día de la Secretaria" en México.
¡Qué tontería!
No estoy en contra, entiéndase, de reconocer la labor que las secretarias (y los secretarios) hacen en sus respectivos lugares de trabajo. Al contrario, pienso que sin ellos, mucho trabajo no saldría a tiempo.
Pero pienso que no tienen imaginación aquéllos a los que se les ocurrió el día. Y mucho menos lo regalos que a una "secre" se le pueden dar.
Hoy ví salir a las secretarias del sitio donde trabajo con unos ramos de flores inmensos. Bonitos realmente, no lo niego. Espero que a ellas les haya satisfecho el regalo...
La falta de imaginación para regalar el "Día de..." es una característica de muchos. Porque para salir del paso, se pintan solos con una caja de chocolates, un globo de Cowco diciendo te quiero mucho, o una pulserita o una agenda. ¿Por qué no regalan un celular, o un iPod, o un viaje a Cancún todo pagado, o un mes de sueldo libre de impuestos?

domingo, 12 de julio de 2009

SUELE PASAR

Cuando uno piensa que le gusta algo, se instala en eso y no quiere a veces ver más allá de sus narices.
Esto lo digo porque en arte, ─llámese pintura, música, escultura, danza, literatura─ parece que estamos casados con una corriente artística y luego no queremos ver más allá.
Haciendo un trabajo sobre Historia del Arte, que le llevó muchas horas a una maestra vecina mía, ella descubrió que sus gustos en esta rama estaban bastante limitados. Y eso que se consideraba una estudiosa en ciertas ramas de la pintura y con una mente abierta a todo.
Me platicó que el azar la llevó por ese camino: ella no estudió Historia del Arte, pero ante una tentadora oferta de trabajo se metió a estudiar para poder cumplir con su cometido. Y en ese caminar se encontró con las corrientes manierista y barroca de la pintura, de las cuales quedó prendada. Y aunque seguía estudiando, siempre regresaba a estas corrientes. No se hizo especialista, simplemente se hizo admiradora de Tintoreto, Holbein, Tiziano; Ribera, Velázquez; de Vermeer, de Rubens
Me platicó que le gustaba leer sobre ellos. Que le gustaba mirar los cuadros, aunque no entendiera muchas veces la técnica puesto que le gustaban simplemente los usos del color, de las profundiades, del claroscuro, de los contrastes de luz.
Pero, como escribía yo un poco más arriba, ante la necesidad de estar preparada para su nuevo trabajo, se metió a leer y a ver más sobre otras corrientes. Y descubrió la pintura moderna, la del siglo XX, la escultura y la arquitectura posterior a la Primera Guerra y los grupos de ruptura que aparecieron en ese entorno histórico. Y empezó también a oir música del periodo. Y también, me dijo, empezó a ver algo sobre Diseño Industrial. Y su sorpresa fue mayúscula.
Hoy, me comenta, se atreve a investigar sobre las nuevas tendencias y me ha mostrado una serie de imágenes (reproducciones y recortes de revistas) sobre sus "descubrimientos".
Veo a esta maestra muy contenta con sus hallazgos. Le ha hecho feliz encontrar colores, trazos, ideas nuevas y al mismo tiempo ha reafirmado su admiración en los clásicos (así llama ella a aquéllos que ya le gustaban) y lee más y comunica sus impresiones.

Hoy, ella me envió un par de imágenes de sus descubrimientos:






Una pintura de Wassily Kandinsky,ruso que al salir de su natal país e irse de maestro a la Bauhaus en la República de Weimar, explora con materiales y colores.









Y una casa diseñada por el arquitecto Frank Lloyd Wright, que se inscribe dentro del movimiento llamado "Organicismo" en la arquitectura.




Yo le agradecí su envío y, al mismo tiempo, me he puesto a buscar y a leer un poco más sobre esto. Y la verdad, he descubierto cosas maravillosas.
Suele pasar, que nos encerramos en lo conocido y nos negamos, muchas veces por comodidad a explorar los nuevos rumbos.
(O como diría mi prima, "nos negamos salir de nuestra zona de confort").

viernes, 10 de julio de 2009

LA TORTUGA Y LA HORMIGA

En un pozo, una tortuga
a cierta hormiga decía:
─ En este mísero invierno,
dime, ¿qué comes, amiga?
─ Como trigo ─le responde─,
y maíz y otras semillas,
de las que dejo en otoño
mis bodegas bien provistas.
─ ¡Ay! ¡Dichosa tú!─ exclamaba
la tortuga muy fruncida─:
¡Qué buena vida te pasas!
¡Qué bien te tratas, vecina!
Mientras yo, ¡pobre de mi!,
en este pozo metida
todo el año, apenas como
una que otra sabandija.
─ Pero en ese largo tiempo,
¿qué haces? ─pregunta la hormiga.
Y la tortuga responde:
─ Yo, a la verdad, día por día
me estoy durmiendo en el fondo
de este pantano o sentina,
y es raro verme en el suelo
arrastrando la barriga.
─ Pues entonces no te quejes
─le contesta la hormiguilla─
de las hambres que padeces,
ni de tu suerte mezquina:
porque es ley muy natural,
y al hombre también se aplica,
que al ser que nunca trabaja,
la penuria lo persiga.

José Joaquín Fernández de Lizardi

lunes, 6 de julio de 2009

SINTIÉNDOME MAL

Por varios días he tenido un persistente dolor de cabeza. No es fuerte, pero es constante y me hace recordar a cada rato que tengo cabeza. Eso me ha impedido hacer bien mi trabajo y enojarme con facilidad. No he disfrutado como debiera la compañía de mi querida amiga y su hija cuando nos vimos para comer y pasear por el Centro Histórico. Tampoco he podido estar a gusto con mi familia: mi hermano, mis sobrinos, sus hijos, mis cuñadas; reía o alternaba yo como si estuviera en automático queriendo internamente que ya se fueran, pero al mismo tiempo no deseándolo puesto que no nos vemos tan frecuentemente como quisiéramos.

También he tenido por esos varios días una sensación de "cuerpo cortado". No tiene nada, me dijo el doctor y me recetó unas aspirinas para evitar el malestar. Salí del consultorio echando pestes. Para eso, pensé, voy a la farmacia, compro unas y me ahorro la consulta.



En fin, para acabar de completarla, no tengo ganas de hacer lo que debo, lo que quiero, lo que me gusta. Uno de mis cuatitos queridos me diría que es la depre, que me tome un jugo de naranja con dos cucharadas de azúcar, y que recuerde los buenos momentos, ésos en que las cosas salen bien y te hacen sonreir, me cambie de ropa, me maquille y me ponga perfume y ¡listo!


La verdad, no me he sentido bien estos días. Lo único que me ha sacado a flote es el deber.